Ejemplos ?
¡Lástima de ropa! ¡Rota desgraciada! (Cordero de Dios, Ruega por todos los pecados del mundo) Coja cincuenta de este billete. Dios se lo pague.
(Cordero de Dios, ruega por todos los pecados del mundo) Yo de buena gana excomulgaba a todos los que nunca dan una limosna a nuestra Santa Madre Iglesia.
28 Estas cosas acontecieron en Betábara, de la otra parte del Jordán, donde Juan bautizaba. 29 El siguiente día ve Juan á Jesús que venía á él, y dice: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
Salgamos rápidamente. (Cordero de Dios, ruega por todos los pecados del mundo) ¡Aquí están sus aguas frescaaaaaaaas! ¡A peso las tortas!
El triunfo es unidad de acuerdo Y el fracaso… soledad de mierda. Cordero de Dios, quita los pecados del mundo, y dales el descanso siempre eterno a mis maestros y a esa casa del ayer enladrillado, levantada para darse en esplendores a los deseosos de saber, -verdaderos amorosos- hoy mancillada, vuélvela símbolo incesante -doliente- de la ignominia burocrática.
(Ojalá pudiera, entre la bola...) (¡Qué buenota está esa vieja!) Por la señal de la Santa Cruz. (Cordero de Dios, ruega por todos los pecados del mundo) Aquí está el agua bendita, deposite su limosna y tome tantita.
i No sé cómo nuestro señor no se apiada de esta chusma tonta y les da un poco más de inteligencia! No se enoje Sor Serenidad. Así es la plebe. (Cordero de Dios, ruega por todos los pecados del mundo) ¡Mamáááá! ¡Papááá! ¡Ay, tú!
Yo soy muy macho, gracias a Dios, no como esos greñudos maricones. (Cordero de Dios, ruega por todos los pecados del mundo) Lo mejor de todo esto son los antojitos y las chamaconas.
Esto ocurrió en Betania, al otro lado del Jordán, donde estaba Juan bautizando. 29. Al día siguiente ve a Jesús venir hacia él y dice: «He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. 30.
36. Fijándose en Jesús que pasaba, dice: «He ahí el Cordero de Dios.» 37. Los dos discípulos le oyeron hablar así y siguieron a Jesús.
Spizeli cita la historia de la China por Martini, en la que se refiere, que en el año 39 del reinado de Kingi mataton unos cazadores fuera de las puertas de la ciudad un animal raro que los Chinos llaman kilin, esto es, cordero de Dios.
Tambien se encuentra otra profecia del mismo Confucio en su segundo libro, la cual se aplica igualmente á Jesus, aunque no está designado en ella con el nombre de cordero de Dios.