corbata


También se encuentra en: Sinónimos.

corbata

(Del ital. corvatta o crovatta.)
1. s. f. INDUMENTARIA Y MODA Prenda de vestir consistente en una tira de seda, algodón, lana u otra tela que se pone alrededor del cuello y se anuda por delante con un lazo o nudo, dejando caer las puntas sobre el pecho.
2. MILITAR Tira de tela con borbadura o fleco de oro o plata que se ata en las banderas y estandartes como insignia de honor.
3. HISTORIA Insignia de ciertas órdenes civiles.
4. Argent. INDUMENTARIA Y MODA Pañuelo que los gauchos se ponen en el cuello.
5. Colomb. Parte anterior del cuello de los gallos.
6. Colomb. Empleo de poco esfuerzo y bien remunerado.
7. TEATRO Parte del proscenio entre la batería y la línea en que está la concha.
8. s. m. HISTORIA Ministro de capa y espada.

corbata

 
f. Tira de tela que se coloca alrededor del cuello de la camisa y se ata con un nudo dejándola caer por delante.
Bando que con un lazo o nudo se ata en las banderas y estandartes.
Insignia propia de las encomiendas de ciertas órdenes civiles.
teat. Parte del proscenio comprendida entre la batería y la línea en que está la concha del apuntador.

corbata

(koɾ'bata)
sustantivo femenino
ropa tira de seda, algodón, lana u otra tela que se anuda al cuello y cuelga por delante del pecho Me he comprado una corbata con rayas.
Traducciones

corbata

tie, necktie

corbata

cravate

corbata

kravata

corbata

slips

corbata

solmio

corbata

kravata

corbata

ネクタイ

corbata

넥타이

corbata

stropdas

corbata

slips

corbata

krawat

corbata

gravata

corbata

slips

corbata

เนคไท

corbata

kravat

corbata

cà vạt

corbata

领带

corbata

SFtie, necktie (EEUU)
corbata de lazobow tie
corbata de smokingblack tie
corbata michi (Andes) → bow tie

corbata

f tie (article of clothing)
Ejemplos ?
El médico inglés (me decía Rojas) se había convertido de hombre serio en niño llorón, y era, por lo tanto, más digno de babador que de corbata.
Matasiete dando un salto le salió al encuentro y con fornido brazo asiéndolo de la corbata lo tendió en el suelo tirando al mismo tiempo la daga de la cintura y llevándola a su garganta.
Veintiséis o veintisiete primaveras podría contar nuestro protagonista, y era de tez morena, grandes ojos de lánguidas y adormecedoras pupilas, con facciones de correcto dibujo, curvas mejillas, donde azuleaba la barba cuidadosamente afeitada, como el bigote; sus labios eran frescos y encendidos; como de marfil su dentadura, algo grande y desigual; su cabello, abundante y sedoso, tan oscuro como sus bien arqueadas y pobladísimas cejas y como sus larguísimas pestañas, desbordaba por bajo el ala del airoso rondeño gris, y era vigorosa y cenceña su figura, que avaloraban ajustado marsellés, ceñidor y pañuelo de raso azul que lucía a guisa de corbata sobre la bordada y blanca pechera de la camisa.
Al señor Gualdi, que tanto lo había humillado a pesar de ser un socialista; al subgerente, que con insolencia había detenido los ojos en su corbata deshilachada: al director, cuya tiesa cabeza de jabalí rapado se volvía a él, filtrando una mirada cínica y obscena a través de la raya gris de los párpados entrecerrados.
El cuervo, todo vestido de negro traje y corbata, echaba la gran bravata por su elegancia engreído: -Yo soy quien canta mejor.- A un colibrí aleteador le presumía el muy bravero, y, admirado, un carpintero le contestó al charlatín: -No cantas como un clarín, y como calandria, menos.
También había otros indicios: zapatos, broches de metal, gemelos de camisa, un alfiler de corbata, una insignia de periodista con el nombre del extinguido Providence Telegram, y una cartera de piel muy estropeada.
En medio de la estancia hallábase un hombre puesto a cuatro pies sobre la alfombra: encima de él estaba montado un niño de tres años espoleándolo con los talones, y otro niño, como de uno y medio, colocado delante de su despeinada cabeza, le tiraba de la corbata, como de un ronzal, diciéndole borrosamente: -¡Arre, mula!
Y estoy seguro que ustedes, todo el país y nuestro pueblo, deben saber la emoción que a mí me causa en lo más hondo de mi alma este tema, los sentimientos que brotan del corazón, del pecho, porque yo detrás de esta honrosa banda que el pueblo decidió que la portara, detrás de este traje y esta corbata lo que hay es un soldado.
Y así veíamos que a nadie se le ocurría darle un hijo para que lo operara a un estudiante de primer año de medicina, pero cualquier “ñame con corbata” quería ser presidente de la república, “salvar” la república (RISAS).
Bueno, pues allá se va para el castillo a contar la historia, y allí fue llevado a presencia de Sir John, sentado en la silla de su padre, de luto riguroso, con brazalete y corbata negras y un pequeño estoque de paseo junto a él, en vez del viejo sable que, con la hoja, la empuñadura y la funda, pesaba un quintal.
Su aspecto, que tan preocupado le tenía hacía tan sólo unos instantes, ya no le importaba en absoluto. Minutos antes habría temido girar la cabeza por temor a descolocarse la corbata.
¿el que se queda con la madre, a curarle la enfermedad, o el que la pone a trabajar donde no la vean, y vive de su sustento en las tierras podridas, con el gusano de corbata, maldiciendo del seno que lo cargó, paseando el letrero de traidor en la espalda de la casaca de papel?