coraza

(redireccionado de corazas)
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coraza

(Del lat. coriacea, hecha de cuero.)
1. s. f. HISTORIA, MILITAR Armadura de cuero, hierro o acero, que protege el pecho y la espalda la lanza le atravesó la coraza y le hirió el pecho.
2. Defensa, protección o refugio, físico o espiritual se ha hecho una coraza de cinismo y es insoportable.
3. MILITAR Conjunto de planchas metálicas que sirven para acorazar o blindar una embarcación, los carros de combate, etc. blindaje
4. ZOOLOGÍA Concha de la tortuga, del galápago o de otros animales quelonios con aberturas para la cabeza y las patas.
5. DEPORTES Lámina metálica que cubre el tronco del floretista en la esgrima.

coraza

 
f. Armadura del busto, hecha de cuero, hierro o acero, compuesta de peto y espaldar.

coraza

(ko'ɾaθa)
sustantivo femenino
1. historia armadura de metal que protege el pecho y la espalda del soldado En la antigüedad los guerreros se vestían con cascos y corazas.
2. zoología valva resistente que cubre el cuerpo de algunos animales coraza del armadillo
3. elemento inmaterial que es útil como refugio coraza de justicia
Sinónimos

coraza

sustantivo femenino
Traducciones

coraza

armure

coraza

cuirass, shell

coraza

갑옷

coraza

SF
1. (Mil, Hist) → cuirass; (= protección) → protection
2. (Náut) → armour-plating, armor-plating (EEUU)
3. (Zool) → shell
4. (Aut) → radiator cover
Ejemplos ?
Hallóla en el palacio tejiendo una gran tela doble, purpúrea, en la cual entretejía muchos trabajos que los troyanos, domadores de caballos, y los aqueos, de broncíneas corazas, habían padecido por ella en la marcial contienda.
Miles de tortugas asomaban flotando sus verdes caparazones y servían de potentes corazas que sostenían el paso presuroso del devoto de TEZCATLIPOCA.
Enmudece el tumulto; se funden las dos razas: la ñusta senadora con los hijos del Cid, que arrojan sus adargas, se quitan las corazas después de haber reñido en caballerosa lid.
Las banderas y penachos, los pendoncillos y lanzas, las enseñas y divisas forman espesa enramada. El sol chispea en el oro, arde en bruñidas corazas, y en plumas, telas, recamos, vivos colores esmalta.
Pero la futura desgracia de los troyanos, de la misma Hécabe, del rey Príamo y de muchos de mis valientes hermanos que caerán en el polvo a manos de los enemigos, no me importa tanto como la que padecerás tú cuando alguno de los aqueos, de broncíneas corazas, se te lleve llorosa, privándote de libertad, y luego tejas tela en Argos, a las órdenes de otra mujer, o vayas por agua a la fuente Meseida o Hiperea, muy contrariada porque la dura necesidad pesará sobre ti.
Néstor y Macaón dejaron secar el sudor que mojaba sus corazas, poniéndose al soplo del viento en la orilla del mar; y penetrando luego en la tienda, se sentaron en sillas.
Dejando a los aqueos, de broncíneas corazas, a orillas del Asopo, llevó un agradable mensaje a los cadmeos; y a la vuelta realizó admirables proezas con tu ayuda, excelente diosa, porque benévola le acorrías.
Ya en su fuga hacia las naves iba el troyano a topar con el cuerpo de guardia, cuando Atenea dio fuerzas al Tidida para que ninguno de los aqueos, de broncíneas corazas, se le adelantara y pudiera jactarse de haber sido el primero en herirle y él llegase después.
Fuese corriendo a lo largo del muro de los aqueos, de broncíneas corazas; se detuvo cerca de los Ayaces, y les habló en estos términos: —¡Ayaces, jefes de los argivos, de broncíneas corazas!
Pues no deseo quedarme en la tienda, sino pelear. Respondióle el prudente Meriones: — ¡Idomeneo, príncipe de los cretenses, de broncíneas corazas!
En tal manera fue, y tal priesa nos dimos, que sin dubda por esto se debió decir: “Donde una puerta se cierra, otra se abre.” Finalmente, parecíamos tener a destajo la tela de Penélope, pues cuanto el tejía de día, rompía yo de noche; ca en pocos días y noches pusimos la pobre despensa de tal forma, que quien quisiera propiamente della hablar, más corazas viejas de otro tiempo que no arcaz la llamara, según la clavazón y tachuelas sobre sí tenía.
Primeramente ajustaron a sus muslos, como grebas, vainillas de verdes habas bien preparadas, que entonces abrieron y que durante la noche habían roído de la planta. Pusiéronse corazas de pieles con cañas, que ellos mismos habían dispuesto con gran habilidad, después de desollar una comadreja.