copudo

(redireccionado de copudos)

copudo, a

adj. BOTÁNICA Se aplica al árbol que tiene la copa grande en la excursión almorzaron bajo una copuda haya.
Traducciones

copudo

ADJbushy, thick
Ejemplos ?
Y una hora después, en tanto que el señor Cristóbal les veía partir con el júbilo retratado en el rugoso semblante desde un corte de terreno, en las afueras del pueblo, y las dos viejas lloraban silenciosas, cada una en un rincón de una de sus habitaciones, mirándose mutuamente de cuando en cuando con insondable tristeza; a los rientes rayos del sol, en un ambiente primaveral y bajo un cielo radiante, cruzaba la polvorienta carretera flanqueada por ventas blanquísimas, por copudos árboles y por apiñados pencares...
Momentos después, rápidos y silenciosos, se alejaban las cargadas acémilas rodeadas por los escopeteros de Gaucín y de Igualeja, con dirección a la trocha de Atanares, y cuando Cayetano les hubo visto ocultarse tras los árboles que embellecían la vertiente de la montaña, dijo: -Ahora tos mosotros a lo alto de la loma -dijo a los restantes compañeros- por si viéen esos señores, jacelles bailar un rato con la más fea, tan y mientras los otras se lleven la más bonita, y cuando yo pite, ya saben ustés, cá uno por su lao y tos a la torre del Moro pa dende allí cortar el monte por la Torrentera. Ya situados en el repecho al amparo cada uno de los jinetes de uno de los copudos algarrobos, esperaron tranquilos.
Hagamos, pues, las paces y seguid tranquilos vuestro camino.» Malparados y chorreando sangre, continuamos nuestro viaje, llevándonos, por recuerdo de tal encuentro, pedradas y mordiscos. Después de largo rato de andar llegamos a un bosque plantado de altos y copudos árboles y tapizado de fresco césped.
Cruzada la diagonal de la plazoleta, nos encontramos frente a la muralla de la escuela, y allí notamos que comenzaba a llover otra vez. Rodeaba el edificio esquinero una hilera de copudos plátanos, que hacía densísima la obscuridad en el triángulo.
Entre las jaras, tarajes, lentiscos y durillos, en la espesura de la fragosa sierra, á la sombra de los altos pinos y copudos alcornoques, discurren valerosos jabalíes y ligeros corzos y venados; por toda la feraz campiña abundan la liebre, el conejo, la perdiz y hasta el sisón corpulento, y toda clase de palomas, desde la torcaz hasta la zurita.
Sin embargo, yo les vi ha poco en aquella pequeña finca, Carlos la hace valer, y Luisa duerme bajo los copudos árboles un bello niño que Dios les ha concedido.
Reanimada por un sueño reparador, se levantó con sosegado espíritu. Descubrió un bosque cubierto de altos y copudos árboles y en mitad de él una fuente de cristalinas aguas.
Por cima de los árboles copudos, afrenta audaz de su estatura enana y sus silvestres pabellones rudos, la gigantesca torre de los vigías se levanta ufana ceñida de exquisita filigrana que al encaje sutil parejas corre.
l sol caía a plomo sobre la desierta carretera; lucía el cielo su más deslumbrante azul; la montaña, los tonos más brillantes y más rojizos de sus laderas, el verde más lozano de sus viñedos y el oscuro más intenso de sus retorcidos olivares; ora medio escondidos entre los repliegues del monte, ora sobre sus bien soleadas cumbres, destacábanse acá y acullá los blancos caseríos sombreados por copudos algarrobos...
Sus ojos soberbios y graves vagaron sombríamente distraídos por los accidentes del panorama: todos y cada uno de ellos evocaba en su imaginación una escena furtiva y ardiente de amor; los copudos algarrobos y los altos pinares que tantas veces les sirvieron de sombroso refugio en sus pláticas de amores...
Me encontraba en el barrio sindicado por el Rengo. Las aceras estaban sombreadas por copudos follajes de acacias y ligustros. La calle era tranquila, románticamente burguesa, con verjas pintadas ante los jardines, fuentecillas dormidas entre los arbustos y algunas estatuas de yeso averiadas.
Por su naturaleza literaria el paisaje bucólico es muy estereotipado y escenográfico: los ríos y arroyos son siempre frescos y cantarines, los árboles copudos y umbrosos, el campo un lugar de disfrute, no de trabajo extenuante.