Ejemplos ?
Mas Torrigiano yacía inmoble y sentado en tierra, las manos en las rodillas, y en las manos la cabeza, que asidas convulsamente y enclavijadas con fuerza, guardaban algún objeto que se adivinaba apenas.
Y el tio que esto previno A los ojos la ponia El escrito pergamino, Que á dar en sus manos vino Allá en Alcantara un dia. (123) Posaba convulsamente En él la avara pupila Doña Luz; su tio en frente Sonreia dulcemente, Y temblaba don Favila.
Las manos clavadas a la cruz parecen contorsionarse convulsamente, los brazos se extienden desarticulados por encima de la cabeza reclinada sobre el pecho, cubierta de una impresionante corona de espinas; la boca deshecha por el dolor parece haber exhalado ya el último suspiro.