convite


También se encuentra en: Sinónimos.

convite

(Del lat. convibrium.)
1. s. m. Acción de convidar no puedes rechazar su convite. invitación
2. Comida o fiesta a la que se invita a algunas personas, normalmente para celebrar un acontecimiento el convite de la boda fue un éxito.

convite

 
m. Acción y efecto de convidar.
Función y especialmente comida o banquete a que es uno convidado.

convite

(kom'bite)
sustantivo masculino
banquete al que acuden los invitados Después del bautismo, el convite será en el club.
Sinónimos

convite

sustantivo masculino
2 convidada (col.), banquete.
Banquete se utiliza si el convite es importante por su abundancia o suntuosidad.
Traducciones

convite

invito

convite

SM
1. (= invitación) → invitation
2. (= función) → banquet, feast
convite a escoteDutch treat
Ejemplos ?
Nuestra controversia fue variada, como se acostumbre en un convite, no dirigiendo ningún asunto hasta el final, antes saltando de uno a otro.
Tenía por íntimo amigo a Asiático Valerio, varón feroz y que apenas sabía sufrir ajenos agravios. A éste, pues, le objetó en alta voz en un convite y una conversación pública, cuál era su mujer en el acto venéreo.
Otro esclavo escanciador del vino, vestido a manera de mujer, lucha con los años; no le está permitido pasar de la mocedad, es empujado violentamente hacia ella; y alcanzada ya la talla militar, tiene el cuerpo liso, afeitado todo pelo, o completamente depilado; pasa la noche en vela, dividiéndola entre la embriaguez del señor y sus propios desórdenes, varón en el lecho y mocito en el convite.
Entró do estaba el convite gentil el recién venido; hizo gracia con el morado sombrero, y atrevido en denodado ademán a doña Blanca se fué; y después de haber pedido su venia, ante ella galán quedó en pie.
Así como la víspera de una corrida de toros y con acom- pañamiento de banda de música popular, se hacía por las ca- lles de Lima el paseo de enjalmas, así cuando se trataba de alguna jugada de importancia recorrían la capital dos negros tocando una chirimía y un tambor, seguidos de un muchacho que cargaba una jaula con un gallo. Tal era el convite de lujo, salvo casos en que circularon invitaciones impresas.
Pasado algún tiempo, le dijo la zorra al lobo: -Compadre, lo prometido es deuda; su casa de usted está rematada, y tiene usted que darme el banquete que me prometió. El lobo, que tenía todavía coraje, no quería; pero al fin se dejó engatusar, y se dio el convite a la zorra.
quisiere. Agradecióselo Campuzano y aceptó el convite y los ofrecimientos. Fueron a San Llorente, oyeron misa, llevóle Peralta a su casa, diole lo prometido y ofreciósele de nuevo, y pidióle en acabando de c omer le contase los sucesos que tanto le había encarecido.
Más tarde, y medio afiliado ya a la bandera unionista, fui con ella a la guerra de África, y a la vuelta dije en un convite en Alicante que no había en España más que un español digno de mandarla: el general O'Donnell, y que honni soit qui mal y pense .
Aquel que habla de mano con el otro, le va diciendo que convidar a entierro, donde se ofrece, que no se puede hacer con un amigo, y que el entierro solo es convite para la tierra, pues a ella solamente llevan que coma.
Tanta lástima haya Dios de mí como yo había del, porque sentí lo que sentía, y muchas veces había por ello pasado y pasaba cada día. Pensaba si sería bien comedirme a convidalle; mas por me haber dicho que había comido, temía me no aceptaría el convite.
se hallaba oportunamente comprometido para otro convite; y la señorita que tan bien había de cantar y tocar estaba ronca, en tal disposición que se asombraba ella misma de que se la entendiese una sola palabra, y tenía un panadizo en un dedo.
En otros, la yanquimanía es inocente fruto de uno u otro saltito de placer, como quien juzga de las entrañas de una casa, y de las almas que en ella ruegan o fallecen, por la sonrisa y lujo del salón de recibir, o por la champaña y el clavel de la mesa del convite:–padézcase; carézcase; trabájese; ámese, y, en vano; estúdiese, con el valor y libertad de sí; vélese, con los pobres; llórese, con los miserables; ódiese, la brutalidad de la riqueza; vívase, en el palacio y en la ciudadela, en el salón de la escuela y en los zaguanes, en el palco del teatro, de jaspes y oro, y en los bastidores, fríos y desnudos: y así se podrá opinar, con asomos de razón, sobre la república autoritaria y codiciosa, y la sensualidad creciente, de los Estados Unidos.