Ejemplos ?
Estaré insoportable. Haré que Jip le esté ladrando todo el día. Si no va usted, me convenceré de que es una vieja gruñona. -¡Bah, bah, Capullito!
Aún en mi pobreza, por mi fe haré tu voluntad, desde hoy hilaré más, juntaré más plata para levantarte una capilla, para que te adoren todos los orcotuneños ¿Pero cómo convenceré a mis paisanos?” “No te preocupes, mañana tendrás una prueba de mi deseo.
- No, no -replicó Benjamín-, no morirás; ocúltate debajo de este barreño hasta que lleguen los once restantes; yo hablaré con ellos y los convenceré.
Y si es una locura, una aprensión, un pánico como cualquier otro, me convenceré de ello en el presente caso y para todos los que me ocurran, al ver que esa pobre anciana se ha quedado en el hueco de aquella puerta preservándose del frío o esperando a que le abran; con lo cual yo podré seguir marchando hacia mi casa muy tranquilamente y me habré curado de una manía que tanto me abochorna.» Formulado este razonamiento, hice un esfuerzo extraordinario y volví la cabeza.