convecino

convecino, a

1. adj./ s. Se aplica a la persona que es vecina de otra u otras eran convecinos de toda la vida.
2. adj. Que está cercano o próximo trabajaban, aunque no vivían, en pueblos convecinos.

convecino, -na

 
adj.-s. Cercano, próximo, inmediato.
Que tiene vecindad con otro en un mismo pueblo.
Traducciones

convecino

Mitbewohner

convecino

/a SM/Fneighbour, neighbor (EEUU)
Ejemplos ?
Circular del Gobierno Civil encargando la busca y captura del vecino de Ayerbe Mariano Fontana, de 26 años de edad, autor de herida grave inferida a su convecino Simón Latorre la tarde del 26 de octubre de 1897 El 25 de enero de 1898 se celebró con multitud de peregrinos de pueblos comarcanos y algunos oscenses (acudían a gracias recibidas al apóstol) la fiesta de San Pablo.
Cuando descubre lo sucedido, Silas, conmocionado, busca el auxilio de los aldeanos, quienes, a pesar de la compasión que su hasta entonces casi ignorado convecino despierta en ellos, se ven incapaces de ayudarlo.
Hubo en el pueblo tres molinos hidráulicos para la molturación de cereales, especialmente centeno, pero solo se conserva el de "El Campo del Río" gracias al interés y celo del convecino Maxi de la Calzada, quién lo restauró, puso en funcionamiento y convirtió en una atracción turística.
Este edificio, junto con el estudio fue derribado completamente tras la Guerra Civil. Su tamaño rivalizaba en superficie con el de Mariano Benlliure, convecino de Madrid por aquella época.
Así, un segundo espacio organizativo convecino al principal viene establecido por la presencia de un doble eje perpendicular de axialidad.
A veces Guardiola llevaba el Señor al enfermo... ¡Uno menos! Moría aquel convecino a quien jamás había hablado... Y dejaba un vacío.
-No, pus lo que es gordo, por decir gordo, ya viene gordo, -añade otro convecino que no tiene la mayor facilidad para expresar lo poquísimo que se le alcanza.
Pregunté por ella a un antiguo convecino, y me dio estas noticias solas: Al año de marcharse el Tuerto, que aún andaba en la Armada, murió de viejo su padre, el tío Bolina; y la viuda de éste, seis meses después, de soledad...
Y en prueba de que no hablan sólo por el aquél de abrir la boca, no bien se coge el maíz, y se siega el pelo de la toñá (la yerba de otoño), y se derrotan las mieses, y comienzan los pelados bardales a llorar gota a gota por las mañanas el rocío de la noche, ya los tienen ustedes brindando con su cocina a todo convecino que quiera favorecerla con su presencia.
¡Pues también tiene que ver este negocio! Es un pleito que sigo hace más de dos años con un convecino. ¿No se empeña el condenado en que he ido metiendo poco a poco en su prado los hisos de uno mío que linda con él, y que le llevo yo apandada la mitad de la finca?
-Ya sabéis -contestó el tío Rogativas muy conmovido- que mi chico Macario, vuestro convecino, está muy atrasadillo con habérsele muerto las dos mulas que yo le di.
Porque ¿a quién le ocurre sospechar siquiera que vecinos pobres, honrados y sencillos, como lo son los de Tomillarejo, sean capaces de atreverse a poner motes malsonantes a un convecino rico y alcalde, aunque les arrebañe las entrañas?