continuador

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continuador, a

adj./ s. Se refiere a la persona que continúa o prosigue una cosa empezada por otra se ha erigido en el más digno continuador de su investigación.

continuador, -ra

(kontinwa'ðoɾ, -ra)
abreviación
persona que sigue lo que otra comenzó Fue continuador de la política del gobierno anterior.
Sinónimos

continuador

, continuadora
adjetivo y sustantivo
Traducciones

continuador

continuatore
Ejemplos ?
Inicialmente los papas romanos reconocieron a los emperadores bizantinos como continuadores de la tradición imperial romana, pero las crecientes desaveniencias entre ambos, debidas a las continuas injerencias de los emperadores bizantinos para forzar las elecciones papales y al desinterés que mostraron por la defensa de Roma ante las invasiones bárbaras, hicieron que el papado dirigiera la mirada hacia el creciente poder político de los francos.
Señala que a Frazer y a sus continuadores ya les resultó muy difícil "separar lo estrictamente mágico de los religioso, en sistemas tales como el de la religión de los egipcios, caldeos y otros pueblos antiguos.
Otros centros importantes de esta cultura fueron Armatambo, Maranga (la ciudad de tapia) y Mateo Salado, todos en el valle del Rímac, donde elevaron pirámides de tapiales, con rampas de acceso. Continuadores de la cultura lima, los ichma aprovecharon y mejoraron la excelente red de canales o acequias que heredaron.
Con la dirección de ETA detenida, se consideraba que la organización estaba cercenada de raíz, con lo que solo restaría, mediante un proceso ejemplarizante, juzgar, condenar y ejecutar a los dirigentes del grupo para disuadir a posibles continuadores.
En el movimiento valdense debe verse la fusión de varios movimientos religiosos separados de la Iglesia oficial, como los pobres de Lombardía, continuadores de los humiliati o arnaldistas, seguidores de Arnaldo de Brescia, y posiblemente petrobrusianos, seguidores de Pedro de Bruys y enricianos, de Enrique de Lausana.
Las columnas del interior tienen variada simbología: las cuatro del crucero van dedicadas a los evangelistas, las doce que rodean el crucero a los apóstoles (San Pedro y San Pablo al lado del altar), y el resto a los obispados continuadores de la obra apostólica: los de Cataluña (Barcelona, Tarragona, Lérida, Gerona, Vich, Urgel, Solsona, Tortosa y Perpiñán) en el crucero, del resto de España (Mallorca, Valencia, Zaragoza, Granada, Burgos, Sevilla, Valladolid, Toledo y Santiago) en la nave central y en las laterales los cinco continentes; cada columna lleva los santos patronos de cada diócesis.
Estos intelectuales adhirieron a las ideas de la democracia liberal y se asumieron como continuadores de la obra de la Revolución de Mayo, propiciando una organización mixta del país como respuesta al enfrentamiento entre federales y unitarios.
Para algunos su origen se ubica entre el siglo XIII o XIV con los continuadores de la tradición goliarda: los estudiantes pobres (siglos XIII), que se valían de sus habilidades musicales para cubrir sus estudios y sus necesidades, mientras que otros consideran que las Tunas nacen como tal alrededor del siglo XV o XVI y sus raíces son los sopistas ambos tanto goliardos como sopistas de carácter alegre y pícaro Inicialmente las tunas se encontraban conformadas únicamente por hombres, puesto que las mujeres no tenían acceso a la Universidad, por lo cual la aparición de las Tunas Femeniles es relativamente reciente y se ubica en el siglo XIX, momento en el cual la mujer logra tener acceso a la Universidad y con ello ganó el derecho de pertenecer a la tuna.
Entre los continuadores de estas obras pioneras destacaron Víctor Balaguer, con Bellezas de la historia de Cataluña (1853) e Historia de Cataluña y de la corona de Aragón (1860) —cuyo propósito según el autor era reivindicar para España «un único, sí, unido, pero confederado», y Antoni Bofarull, quien además de editar las grandes crónicas medievales catalanas inició en 1876 la Historia crítica (civil y eclesiástica) de Cataluña.
Como continuadores de la línea original del rimur figuraron los llamados poetas campesinos: Sigurdur Breiðfjiord, atacado por el romántico Jónas Hallgrímsson por sus Tristans rimur, y el autor de Umkvörtum, Hjálmar Jónsson.
Los primeros trabajos de Wallon se orientaron hacia la psicopatología, para centrarse posteriormente en la psicología infantil y la orientación. Entre sus discípulos y continuadores de su obra están René Zazzo y Hélène Gratiot-Alphandéry.
Los sectarios de la religión de Ahura-Mazda creían, pues, a puño cerrado que Parsondes debía contarse en el número de los veinte o treinta grandes profetas, precursores y continuadores de Zoroastro hasta la consumación de los siglos.