contemplativo

(redireccionado de contemplativa)
También se encuentra en: Sinónimos.

contemplativo, a

(Derivado de contemplar.)
1. adj. De la contemplación estado contemplativo.
2. Que tiende a contemplar o meditar su espíritu contemplativo les resultaba envidiable. meditabundo
3. Que tiende a complacer a los demás por bondad o interés. complaciente
4. adj./ s. RELIGIÓN Que tiende a la contemplación divina orden contemplativa; religioso contemplativo.

contemplativo, -va

 
adj. Relativo a la contemplación.

contemplativo, -va

(kontempla'tiβo, -βa)
abreviación
1. persona que escudriña atentamente una realidad placentera modo de ser contemplativo
2. religión que medita profundamente sobre Dios y la fe predicador contemplativo
Sinónimos

contemplativo

, contemplativa
Traducciones

contemplativo

kontemplativ

contemplativo

contemplative

contemplativo

명상

contemplativo

ADJ
1. [vida, persona] → contemplative
2. (= indulgente) → indulgent (con towards)
Ejemplos ?
Mas ya parece que mi pluma sale del término de epístola, escribiendo a ti, que eres de mí lo que más vale; a mayor ocasión voy remitiendo, de nuestra soledad contemplativa, algún nuevo primor que della entiendo.
¡Y si nos mira a través del cristal, hasta los más traviesos (exceptuando Steerforth), se interrumpen en medio de sus gritos para tomar una actitud contemplativa!
Ayar Uchu era el alma contemplativa y honda; húmeda la mirada que se perdía en vagos sueños amables y en crepúsculos dorados; medroso, taciturno y enamorado.
Las obras clásicas, “de las que todo el mundo habla y muy pocos han leído”, han de mostrarse al adolescente de manera contemplativa, como si fueran pinturas o esculturas, composiciones musicales o movimientos de danza, es decir, hacer que disfrute del placer sublime del arte sin llevarlo a complicaciones eruditas y sofisticadas.
Después acercóse a la Niña Chole con la sonrisa amable y soberana de una hija de reyes retirada a la vida contemplativa -¿Sin duda la Marquesa es mexicana?
Así pues, consistiendo el estudio de la Sabiduría en la acción y contemplación, de modo que una parte puede llamarse activa y la otra contemplativa (la activa concerniente al modo de pasar la vida, esto es, de arreglar las costumbres, y la contemplativa, a la meditación de las causas naturales y contemplación de la verdad sincera), de Sócrates dicen que se señaló en la activa, y de Pitágoras que se dedicó más a la contemplación, empleando en ella todo cuanto pudo las fuerzas de su entendimiento, y por eso elogian a Platón, porque, abrazando y uniendo lo uno en lo otro, puso en su perfección la Filosofía, la que distribuye en tres partes.
Y lo segundo, porque, como dije antes, el cultivo de la inteligencia contemplativa que descorre el velo de los arcanos del universo físico y moral, es en sí mismo un resultado positivo y de la mayor importancia.
El empeño en contradecir sentido tan claro es grandísimo disparate; porque ni del espíritu que manda, ni de la carne que obedece, o del animal racional que rige y del apetito irracional que es regido, o de la virtud contemplativa...
Alegó que no tenía enemigos; que sus relaciones con el sol lo elevaban demasiado encima de los demás habitantes de la tierra, para que pudiera rebajarse a ser un simple miembro de cualquier asociación; que su género de vida, puramente contemplativa, no admitía que se pudiese molestar en avisar a los demás de peligros que para él no existían; que no podía desprender su atención ni un momento de la adoración perpetua del astro del día, al cual había consagrado su vida; y que por fin, siendo él de una flacura tan extrema, la misma muerte temería mellar su guadaña en sus huesos y no corría personalmente ni el más remoto riesgo de incitar la codicia de los cazadores.
Se ha colocado en situación contemplativa cuando se ha tratado de mermar privilegios, de destruir injusticias, de evitar latrocinios tan infames como indignos.
Sucedió un día que, estando reunidos para hablar de Dios, uno de ellos propuso este ejemplo: Había un hombre, gran amigo de Dios, que poseía en alto grado la gracia de la vida activa y contemplativa, y juntaba a esto una humildad tan extrema y tan profunda, que creía ser un grandísimo pecador; esta humildad lo santificaba y confirmaba en gracia y le hacía crecer continuamente en la virtud y en los dones de Dios, sin dejarle nunca caer en pecado.
Chaloya, aunque de alta estirpe, no fue tenido en valía, porque a la corte enojaba su ardiente sed de justicia. Alejado de los grandes, sin odio, pena ni envidia, en lo invisible ocupaba su mente contemplativa.