consentido


También se encuentra en: Sinónimos.

consentido, a

(Derivado de consentir.)
1. adj./ s. Se aplica a la persona que está muy mimada y a la que se le tolera que haga lo que quiera, especialmente los niños si no la tuvieras tan consentida seguro que no lo hubiera hecho. mimado
2. adj./ s. m. Se refiere al marido que consiente la infidelidad de su mujer.

consentido, -da

 
adj.-s. Mimado con exceso.

consentido, -da

(konsen'tiðo, -ða)
abreviación
persona que es extremadamente mimada y hace siempre su voluntad ¡Eres un niño consentido!
Sinónimos

consentido

, consentida
adjetivo
mimado, malacostumbrado, malcriado, ñaño (Colombia y Panamá).
Traducciones

consentido

complaisant, spoilt

consentido

acconsentito

consentido

consenti

consentido

zgodę

consentido

同意

consentido

同意

consentido

동의

consentido

ยินยอม

consentido

/a
A. ADJ
1. (= mimado) → spoiled, spoilt
2. [marido] → complaisant
B. SM/F es una consentidashe's totally spoiled
Ejemplos ?
441.- El que por alimentos, bebidas, medicamentos, violencias o cualquier otro medio hubiere, intencionalmente, hecho abortar a una mujer que no ha consentido en ello, será reprimido con tres a seis años de reclusión menor.
443.- El que por alimentos, bebidas, medicamentos o cualquier otro medio hubiere hecho abortar a una mujer que ha consentido en ello, será reprimido con prisión de dos a cinco años.
2ª El Gobierno Peruano, colocado de hecho bajo la influencia del General Santa Cruz, ha consentido, en medio de la paz, la invasion del territorio chileno por un armamento de buques del la República peruana destinado a introducir la discordia y la guerra civil entre los pueblos de Chile.
¡Un consejero, un senador, un duque, un ex-ministro, consentir que entren dos desconocidos en su coche, después de haber consentido en prescindir de una berlina-cama, a que tiene derecho!
Ella retrasaba, temerosa de las murmuraciones de toda ciudad de provincia, aun siendo grande, magnífica, industrial. Al fin, vencida también por el propio deseo, había consentido.
Carlos -a quien nadie volvió a molestar, ni se hubiera consentido que le molestara- se encaminó, con su amigo el pintor, al caserón de los Peñalbas, donde los curiosos, fingiendo amables solicitudes, le asediaron a indiscretas preguntas, rehuidas con discretas vaguedades.
Uno idéntico a otro, pasaron en tranquilo bienestar los días, hasta llegar el del matrimonio, sin que aquel amor, tan tempestuoso antes de vivir y tan inagitable vivido, sirviera siquiera de murmuración a los jugadores de la taberna, porque, desde el día en que el fastuoso don Venancio supo su feliz designación para acompañar a doña Mercedes en el padrinazgo de los novios, ni a su mejor amigo le hubiera consentido la más leve futesa que, de cerca o de lejos, pudiera molestar a la viuda.
No sabíamos a quién acudir ni qué procedimiento emplear. ¿Pesar a Buendía? ¿Medirlo? No lo hubiera consentido. ¿Consultar a su sastre? No lo tenía en Arica.
-Mira el mío -prosiguió el apasionado doncel-; jamás se apartará de mí. Pero ya comprendo, tu padre no habrá consentido en que lleves la sortija y te la habrá quitado...
Era un hombre malo y descreído que sólo había consentido en que su sobrino, que era huérfano de padre y madre, pasara gran parte del día en la parroquia y al servicio de ella, porque el señor cura le daba de comer y porque sacaba algunos cuartos de las propinas que nunca le faltaban en bautizos, bodas y funerales.
Después de una serie de manifestaciones bastante veladas sobre el propósito independizador, le dice concretamente que conviene ayudar a Valdivia, para que este cuide el estrecho de Magallanes, que le manden equipos y alimentos, que si consigue que Valdivia lo acompañe, “nos tendrán aquí de pie hasta dentro de mil años, a pesar de reyes…” Sobre la sensación producida por las Ordenanzas de 1542 un cronista de la época aporta este documento: “Letrados hubo que afirmaron como no incurría en deslealtad ni crimen por las no obedecer cuanto más que suplicar de ellas diciendo que no las quebrantaban, pues nunca las habían consentido ni guardado...
Lo pasmoso para mí es que la autoridad marítima de España, en esos tiempos de exagerado espíritu religioso, hubiera consentido que se bautizara con tan altisonante nombre á barquichuelo de menguado porte.