conmoverse

conmoverse

(konmo'βerse)
verbo pronominal
emocionarse profundamente una persona Se conmovió por el regalo.
Traducciones

conmoverse

be touched, to be moved

conmoverse

impietosire
Ejemplos ?
Los mejores hombres de entre los TOLTECAS aspiraban a ser el elegido compañero de la hija de HUEMAC, el guía de sabias palabras, el TLATOANI. Las mayores muestras de cariño le eran brindadas y ella parecía nunca conmoverse.
Míster Peggotty (recuerdo que no cerró la boca durante todo el tiempo que duró la visita) pareció conmoverse cuando me vio llorar, y le hizo señas a Ham de que dijera algo.
Mi adonis llega; es un santo eclesiástico, pero tan hastiado de los placeres que ya no era susceptible de conmoverse más que con el exceso que voy a describiros.
Esto último se dirigía al doctor, que había dejado oír un gemido. Ningún corazón hubiera podido por lo menos conmoverse, excepto el de Uriah.
De lo contrario, podría conmoverse, podría tratar de dar consuelo: ¿Y qué podría lograr la Piedad Humana acorralada en un Hoyo de Asesinos?
¿No es propio del modo de ser de la mujer el conmoverse más ante las pompas de la miseria que ante los esplendores de la fortuna?
Y a pesar del peligro que representaban los de AZCAPUTZALCO para NEZAHUALCOYOTL, éste no podía dejar de conmoverse ante la bestialidad de aquel hombre.
PERFILES ANTIGUOS Cuando uno recuerda la imagen del maestro apóstol, atildado, sereno, sabio, honesto, vestido impecablemente con el mismo traje negro, lustroso de usar, como el del filme Simitrio, no tiene uno más que conmoverse por todos aquellos maestros rurales o urbanos que forjaron en el anonimato del rancho, del pueblo, del barrio, de la colonia, la Patria que nos ha tocado ir destruyendo, o mejor dicho, construyendo a la altura de la aldea global y tecnológica de principios del siglo XXI.
Sí, mi Elena, mi corazón siempre en armonía con los que sufren, y mis lágrimas prontas a mezclarse con los que lloran, no puede menos de conmoverse el uno, y vertirse abundantes las otras al contemplar aún las pasadas desgracias.
Estaba tan tranquilo y tan resignado después de haber puesto en orden sus asuntos y arreglado sus últimas disposiciones como si fueran un papel de música, que se veía que él mismo no podía pensar en ello sin conmoverse.
No sin conmoverse vio el pueblo romano vacío el carro de Paulo; sin embargo, éste arengó a la multitud, y dio gracias a los dioses por haber escuchado sus votos.
-Ya te he explicado -contestó Sofía-, cuál es la misión del confidente: consiste puramente en reír, llorar, admirarse, conmoverse, ver o no ver según las circunstancias.