Ejemplos ?
Siguiendo este rumbo encontraremos bien pronto lo que somos nosotros, y si ignoramos esta esencia nos ignoraremos siempre a nosotros mismos. Alcibíades: Dices verdad. Sócrates: Sígueme, y te conjuro a ello por Júpiter. ¿Con quién conversas en este momento?
Si no lo llevas a mal, te conjuro a que no andes con misterios, y tomando la cuestión en su origen, me digas con exactitud lo que es santo, ya sea o no amado por los dioses; porque sobre esto último no puede haber disputa entre nosotros.
Y en las distintas creencias De los crédulos que escuchan, Los unos se condolieron De la apenada hermosura, Los otros de su accidente Juzgaron menos la furia, Y algunos se santiguaron (28) Creyendo en la sombra oscura Sentir huyendo de espíritus Densa y espantada turba, Ante el poder de un conjuro o al resplandor de la luna.
Al ver de lejos a Jesús, corrió y se postró ante él 5.7. y gritó con gran voz: ¿Qué tengo yo contigo, Jesús, Hijo de Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes. 5.8.
El matrimonio, que no gustaba echar la ropa sucia a la calle, serenóse de pronto como al conjuro de una varita de virtud, y penetrado que hubo en la sala el futuro pariente, díjole éste al señor Paco, después de los saludos de rúbrica aun en las clases más refractarias a los formulismos sociales.
TACÓN Vaya, yo te lo concedo: mas dime, embelecadora vieja, ¿tú no adivinaste que mi amo a España venía, y le trajiste aquel día, a un conjuro que ordenaste, a ver a doña Ana?, que Antonia me lo contó; di, pues, ahora, ¿qué esto no fue hechizo?
A lo que Preciosa respondió: -Primero que le responda palabra, me ha de decir una verdad, por vida de lo que más quiere. -Conjuro es ése -respondió el paje- que, aunque el decirla me costase la vida, no la negaré en ninguna manera.
El primer conjuro deste día (memorable entre todos los de mi vida) fue decirme: Ea, Gavilán amigo, salta por aquel viejo verde que tú conoces que se escabecha las barbas; y si no quieres, salta por la pompa y el aparato de doña Pimpinela de Plafagonia, que fue compañera de la moza gallega que servía en Valdeastillas.
Los tonos del crepúsculo pintaban los celajes de incopiables irisaciones, de opalinas transparencias; tras las enhiestas cumbres habíase hundido el sol dejando a su paso los últimos vaporosos pliegues de oro de su esplendorosa clámide; el valle adormecíase al conjuro de las primeras vaguedades precursoras de la noche; empezaban a esfumarse los contornos de los caseríos y de la arboleda; de vez en cuando turbaba el silencio la voz de alguno de los campesinos, que hablaba a distancia, o el rumoroso tintineo de las esquilas del ganado conducido a los apriscos por los pastores; algo dulce y sedante iba adueñándose del panorama, y allá en lo más hondo de etéreos abismos iban apareciendo los luceros y las estrellas, que parecían parpadear rutilantes y misteriosos.
Aparicion que nacida En alguna grieta inmunda Vaga de una en otra peña Sobre el aura que la empuja. Pálida ilusion diabólica Inútil, perdida y única (30) Evocada en un conjuro Pronunciado á la aventura.
Esto es por lo que atañe al buen patriota, que en cuanto al extranjero, los derechos de tal bizarro acota, do encuentra al ciudadano don dinero; mucho entonces de fe y de patriotismo, y al punto que lo atrapa, oro y patriota caen en un abismo donde, por Dios, que no darán con ellos los mismísimos monjes de la Trapa con oración, conjuro, ni exorcismo.
Por las amenas liras y canto de serenas os conjuro que cesen vuestras iras, y no toquéis al muro, porque la esposa duerma más seguro.