congraciarse

congraciarse

(koŋgɾa'θjaɾse)
verbo pronominal
obtener la simpatía o condescendencia de alguien En poco tiempo logró congraciarse con sus jefes.
Traducciones

congraciarse

ingratiate
Ejemplos ?
Posteriormente se dedicó algún tiempo a la piratería contra barcos cartagineses. Jonia estaba perdida totalmente, y los jefes griegos trataron de congraciarse con los persas.
Desde México, en donde se encontraba desde 1962, Arévalo empezó a hacer campaña política y -para congraciarse con la élite guatemalteca y con el ejército del país- empezó a hacer ataques personales a Árbenz, a repetir una y otra vez que siempre había sido un anticomunista y que nunca tuvo participación en la muerte del coronel Francisco Javier Arana.
El recién ascendido al trono Luis XII de Francia estaba interesado en una liga con el Papa, por lo que procedió a congraciarse con éste otorgando a su hijo un título nobiliario: el 25 de septiembre de 1498, el embajador francés en Roma entrega las patentes reales a César nombrándole duque de Valentinois, siendo a partir de entonces conocido como duca Valentino.
También Saruman, cuando se volvió malvado, usó la piedra de Orthanc para mantener comunicación con el Señor Oscuro, en la creencia de que podría congraciarse con él mientras llevaba a cabo sus planes de dominio.
El gobierno de Peralta Azurdia ofreció una operación de honestidad, para congraciarse con los sectores populares que criticaban a Ydígoras Fuentes por la creciente corrupción.
Lo que ocurrió por esta época es difícil de determinar, aunque parece ser que Sejano intentó congraciarse con las familias pertenecientes a la Dinastía Julio-Claudia con vistas a poder ser adoptado en el seno de la familia Julia, ocupando con ello el puesto de regente o incluso de Princeps.
Juan II trató de congraciarse con Carlos de Navarra nombrándole, cuando sólo contaba con 19 años, teniente general del Languedoc.
Estaba liderada por Giuseppe Lanza, Duque de Camastra, al que los españoles habían designado virrey para congraciarse con la aristocracia, que era numerosa.
El clero y los administradores españoles enviados a la colonia eran escogidos de entre una clase ilustrada y bilingüe, a fin de congraciarse con una población de suyo reacia a la transferida soberanía.
Barcsay acordó el pago de un alto tributo al sultán para así congraciarse con éste, pero a causa de un retraso en el pago, el Gran Visir de Buda lo puso bajo arresto domiciliario.
Cuando la ciudad hispalense fue cercada por las tropas omeyas, Ibn Maslama recurrió a Omar ibn Hafsún, quien acudió presurosamente y se enfrentó a las tropas del emir y a sus aliados de Carmona en Cabra, pero fue derrotado por los sitiadores, retirándose a Bobastro. Ante este revés, Ahmad ibn Maslama retomó los intentos de congraciarse con los cordobeses.
Potino, para congraciarse con César y obtener su apoyo en la guerra contra Cleopatra, ordenó asesinar a Pompeyo, quien fue decapitado por soldados romanos que estaban establecidos allí.