confiar en

Traducciones

confiar en

spolehnout se na

confiar en

være afhængig af

confiar en

rely on

confiar en

luottaa johonkin

confiar en

compter sur

confiar en

pouzdati se

confiar en

あてにする

confiar en

의지하다

confiar en

lite på

confiar en

polegać na

confiar en

lita på

confiar en

พึ่งพา

confiar en

güvenmek

confiar en

dựa vào

confiar en

依赖
Ejemplos ?
-Mi querida Agnes -respondí-; veo que no quieres que te hable esta noche de ello-, pero ¿no podríamos hacer nada? -Confiar en Dios -contestó.
30 Y no os haga Ezechîas confiar en Jehová, diciendo: De cierto nos librará Jehová, y esta ciudad no será entregada en mano del rey de Asiria.
15 Ni os haga Ezechîas confiar en Jehová, diciendo: Ciertamente Jehová nos librará: no será entregada esta ciudad en manos del rey de Asiria.
—Esto que dices es bueno para las cabezas razonables —dijo el obispo—. Pero no hay que confiar en ello cuando se trata de una niña.
Las palabras sobre no confiar en el pueblo se encuentran en El Príncipe y no en los Discursos, lo que abona la tesis que sustentamos.
HEDWIGIA.––¡Navegar por el lago en día de borrasca!... Esto no es confiar en Dios, es tentar a la Providencia. TELL.––Quien mucho piensa poco hace.
Con los labios jadeantes musitó, al tiempo que sus caricias se volvían más y más pronunciadas: -Mujik, ¡,puedo confiar en ti, eres capaz de guardar un secreto?
Por lo demás se crearían simultáneamente conflictos de intereses, derechos y obligaciones entre trabajadores, el INFONAVIT y el FOVISSSTE, entre trabajadores el Instituto Mexicano del Seguro Social y el ISSSTE, por las tantas lagunas, imprecisiones, imprevisiones y prisas por sacar adelante a como dé lugar una iniciativa presidencial que por su trascendencia amerita mayor reflexión, y sobre todo confiar en los mexicanos empleados de los bancos.
Es menester exhortar a los cristianos que se esfuercen por seguir a Cristo, su cabeza, a través de penas, muertes e infierno. Y a confiar en que entrarán al cielo a través de muchas tribulaciones, antes que por la ilusoria seguridad de paz.
Allí, donde tanto había soñado con el triunfo, quería verla reflejada en aquel armario de espejo que tantas veces le había invitado a confiar en la explotación del físico.
En Ámsterdam, la hija de 15 años de una pareja ucraniana conoce a un supuesto "amante" marroquí que le presta mucha atención y le compra regalos. Pronto, la muchacha llega a confiar en él y lo considera su pareja.
Pues ocurrió, tan pronto como quedó establecido el orden cristiano de las cosas, que los individuos humanos aprendieran y se acostumbraran a confiar en la paternal providencia de Dios y a alimentar una esperanza, que no defrauda, de los auxilios celestiales; con lo que se consiguen la fortaleza, la moderación, la constancia, la tranquilidad del espíritu en paz y, finalmente, otras muchas preclaras virtudes e insignes hechos.