condestable

condestable

(Del cat. conestable < bajo lat. comes stabuli, conde encargado del establo real.)
1. s. m. HISTORIA Persona que ejercía, en nombre del rey, la primera dignidad de la milicia.
2. s. m. y f. MILITAR Suboficial de la armada especialista en artillería el condestable fue sometido a consejo de guerra.

condestable

 
m. El que antiguamente ejercía la primera dignidad de la milicia.
mar. El que hace veces de sargento en las brigadas de artillería de marina.
Ejemplos ?
Uno de sus actos me viene con frecuencia a la memoria, y me gustaría que alguien demostrara que es falso. Mandó ejecutar a su condestable; podía hacerlo, justa o injustamente.
Y prosiguió el condestable con una sonrisa acerba: «Después de yo degollado, nada son cuerpo y cabeza.» Entonces el padre Espina que piense sólo, le ruega, en Dios, y él: «Padre, es mi norte y mi esperanza», contesta.
Ni pensarlo; las hermanitas dicen que es un bárbaro capaz de embarcarse en un zapato. Un catalán pulpero, que ha navegado de condestable en la Esmeralda, es, por fin, el perito.
Entre las gentes que al Rey prestan honra y homenaje, ni cerca de su persona ni lejos del Condestable, van dos nobles caballeros, que en severos ademanes, entro secretas palabras, secretas razones traen.
239 Segunt la respuesta, paresçe, que ovieron juzgaron por menos allí favorable el fecho y la vida del su condestable, e quiçá por esto se le despedieron; mas si los fechos segunt los fizieron vos plaze, lectores, que vos lo relate, sufrid que mis versos un poco dilate, por que no vengamos en lo que vinieron.
Alvaro fue consiguiente el colmarle de beneficios: no solo le enriqueció con el Señorío de S. Esteban de Gormaz, sino que le honró con el título de Condestable, dignidad de primer órden en el Reyno.
Y con la siniestra halaga, de un mastín muy corpulento, blanco, y las orejas rubias, el ancho y carnoso cuello. Con el condestable insigne, apaciguador del reino, de los pasados disturbios acaso está discurriendo.
Silencio que solamente de cuando en cuando se quiebra con la voz del pregonero que a los más valientes hiela, Diciendo: «Esta es la justicia que facer el rey ordena a este usurpador tirano de su corona y su hacienda.» Siempre que oye el condestable este vil pregón, aprieta la mano del padre Espina que en voz sumisa le esfuerza.
Henrique, lo que mas cuidado dió á esta célebre Heroina fué la conquista del territorio Español que sufria el yugo Sarraceno: decidióse á ella, y conociendo el valor y pericia militar del Condestable, le volvió al teatro de su gloria.
No ménos político que militar el Condestable, desempeñó este cargo como debía esperarse de su zelo; pero debilitada su salud con los trabajos continuos de la guerra, y la poca sobriedad de su vida, cayó en una languidez que le conduxo al sepulcro el 6 de Enero de 1492, á los sesenta y siete de su edad, estando en Búrgos.
234 Así como fazen los enamorados quando les fablan de lo que bien quieren, alegran los ojos doquier que estovieren, e cobran semblantes muy más alterados, non fizo menos alegres estados la Providençia a lo quel preguntara e luego respuso con alegre cara, pospuestos los otros divinos cuidados: 235 «Este cavalga sobre la Fortuna e doma su cuello con ásperas riendas; aunque dél tenga tan muchas de prendas, ella no le osa tocar a ninguna; míralo, míralo en plática alguna, con ojos humildes, non tanto ferosçes; ¿cómo, indiscreto, y tú non conosçes al condestable Álvaro de Luna?» 236 «Agora»...
Con risa infernal escucha y burladora arrogancia, las justas reconvenciones el obcecado monarca, cuando de Borbón el duque, gran condestable de Francia, del venerable legado reproduce las demandas, y con muy cristiano celo y la autoridad y pausa propia de su cuna ilustre, propia de sus nobles canas, mas con todo el miramiento a la debida distancia, que entre rey y entre vasallo Dios mismo establece y marca, le repite las razones que de pronunciar acaba el digno representante de la ofendida tiara, insistiendo en que recuerde que los tratados quebranta, que firmó solemnemente en Perpiñán con España.