Ejemplos ?
¿Qué me respondes?, decídete; dentro de tu casa mesma tú vives tiranizada, obedeces y no reinas. Privada de los placeres, de los saraos y las fiestas, por viuda al llanto y al luto las costumbres te condenan.
No hemos venido a ahondar las unas o las otras. Tampoco a erigirnos en juez que dicta sentencia según el voluble jurado de los medios que un día absuelven y el otro condenan.
Soy falsamente juzgado en numerosos países europeos, en una operación dirigida por quienes se dicen mis enemigos, sin que exista por lo mismo la más remota posibilidad de que quienes me prejuzgan y condenan lleguen a comprender nuestra historia y a entender el espíritu de lo que hicimos.
Pero, además un miedo alimentado por prejuicios colectivos, que todos ayudamos a construir y a los que no son ajenos los medios de comunicación, que ponen el acento en los rasgos feos y violentos de los barrios marginales, de todas partes. Confucio enseñó a sus discípulos: ”Donde todos condenan, hay que indagar.
Uno vino por unas muertes y está con los médicos. Los mercaderes, que se condenan por vender, están con Judas. Los malos ministros, por lo que han tomado, alojan con el mal ladrón.
Aunque sola una cosa tienen buena las condenadas, por la cual se puede tratar con ellas: que como están desesperadas no piden nada. -¿De cuáles se condenan más, feas o hermosas?
Los otros oficios de la casa hacen la mujer y los hijos. Pocas veces azotan a los esclavos, ni los ponen en cadena, ni los condenan a trabajar.
La Religion, la moral y el arte condenan los estravíos del ingenio, que, lejos de elevar las almas á la region de la belleza infinita, las envilecen y prostituyen con las seducciones de la sensualidad, que hunde los pueblos en el abismo del libertinaje.
Del “Diario” de ese hombre, figura consular del Cerrito, entresaco estas palabras: “Año 1848” “7 de Marzo” “Los vizcaínos voluntarios de Oribe se divierten con dos comparsas de máscaras, una que trenza cintas bailando alrededor de un palo; otra que es de estudiantes y canta la estudiantina. Además figuran aprisionar a Florencio Varela y a Thiebaut con su ayudante; los juzgan, los condenan a muerte y los fusilan.
Si las huelgas son contraproducentes para los obreros, si los ricos se ríen de la imbecilidad de los esclavos que se condenan voluntariamente al hambre extrema para pedir una mejoría en las condiciones de trabajo, es porque al declararse en huelga dejan, tan generosa como tontamente, todo lo que han producido en manos de los explotadores; los ricos no se reirían de la huelga, ni los trabajadores se rendirían vergonzosamente por hambre si estos acompañaran al paro la toma de posesión de los almacenes, las fábricas, las minas y las tierras, llenos los unos por su trabajo, productivas las otras por su trabajo también, todo debido a su esfuerzo.
Se acusa de fragilidad a la mujer y ¿se comparan esos deslices que condenan la hipocresía moral con los extravíos homosexuales, con esa protitución infame de los hombres, tan extendida en todos los países del mundo y practicada escandalosamente por representantes de las clases llamadas cultas, entre los hombres de Estado y la refinada nobleza, como lo hizo saber la pluma irreverente de Maximiliano Harden, en Alemania, como se descubrió ruidosamente en México en un baile íntimo de aristócratas?
Antuña: “7 DE MARZO, los vizcaínos “Voluntarios de Oribe” (se refiere al famoso batallón que comandaba Artagaveitia) se divierten con dos comparsas de máscaras ( ese día era martes de Carnaval) una que trenza cintas bailando alrededor de un palo ( danza vasca tradicional), otra que es de estudiantes y canta la estudiantina. Además figuran aprisionar a Florencio Varela y a Thiebaut con su ayudante: los juzgan, los condenan a muerte y los fusilan.