Ejemplos ?
Quitárselo no es despojarle, sino absolverle. Lo que se cobra del ladrón se restituye con justicia cuando se le quita con violencia.
Excusándose, doliente el rostro, fueron, enfadados, atormentados, sin querer ir de prisa, y numerosas veces los mensajeros los trataron con violencia, los golpearon, para llevarlos ante los jefes.
Dijo Bruto: -Entonces derramaré mi sangre y perderé mi vida por la libertad, porque el que verdaderamente es buen consejero, puede dejar de ir al Senado; mas si va, no puede en él dejar de hacer y decir lo que fuere justo. Puede morir con violencia, mas no sin constancia.
Negó la sepoltura a su suegro; mató a los mejores de los padres, sólo porque favorecieron a Servio. Y pareciéndole que dél podían aprender a usurpar el reino con violencia, se cercó de gente armada.
Artículo Segundo.- En igual pena incurrirán los que privaren al Presidente de la República-Jefe del Estado, de su libertad personal y los que con violencia o intimidación graves le obligaren a ejecutar un acto contra su voluntad.
Por todo ello, que es público, notorio y comprobado en términos de no admitir exculpacion alguna, condena á los referidos Sanz, Nieto y Córdova, presos en resultas de la victoria de nuestras armas, como reos de alta traicion, usurpacion y perturbacion pública hasta con violencia y mano armada, á sufrir la pena de muerte, pasándolos por las armas en ejecucion militar; y mando se ejecute mañana en la Plaza Mayor, precediendo las prevenciones de ordenanza, que se dispondrán por la orden del general del ejército, y la notificacion á los reos en su persona esta noche por mi ayudante de campo D.
536.- El que, en un matrimonio ilegal pero válido, hiciere intervenir a la autoridad por sorpresa o engaño, será reprimido con seis meses a dos años de prisión; y, Si le hiciere intervenir con violencia o intimidación, será reprimido con reclusión menor de tres a seis años.
Algo se abalanzó sobre él con violencia y casi lo tira de espaldas, la pistola del caballero se disparó y Hutcheon, que sostenía la escalera, y mi abuelo, que estaba a su lado, oyeron un fuerte alarido.
Impulsado de un sentimiento religioso, espontáneo e indefinible, eché maquinalmente pie a tierra, me descubrí y comencé a buscar en el fondo de mi memoria una de aquellas oraciones que me enseñaron cuando niño; una de aquellas oraciones que, cuando más tarde se escapan involuntarias de nuestros labios, parece que aligeran el pecho oprimido y semejantes a las lágrimas, alivian el dolor, que también toma estas formas para evaporarse. Ya había comenzado a murmurarla, cuando de improviso sentí que me sacudían con violencia por los hombros.
Mi primer movimiento fue arrojarme a las puertas para cerrar el paso; pero al asir sus hojas sentí sobre mis hombros una mano formidable cubierta con un guantelete, que, después de sacudirme con violencia, me derribó sobre el dintel.
Aquí la esperaba la bruja para dar el concertado golpe de gracia. El corazón me palpitaba con violencia y parecía quererse escapar del pecho.
Salgo, unas veces camino por los barrios ensombrecidos, y otras por los bosques cercanos a París donde oigo rondar a mis hermanas las fieras y a mis hermanos, los cazadores furtivos. Aquello que se ama con violencia acaba siempre por matarle a uno.