Ejemplos ?
América se vuelve modernista hacia fines del siglo XIX y principios del XX. La modernidad así, parece ser impuesta por las hegemonías económico-políticas; cambia con el tiempo.
Así nació nuestra nacionalidad quesadillera. Tortilla con queso dio por resultado una quesadilla. Con el tiempo surgieron nuevos cruces.
Cabe indicar que en nuestro país no existían por entonces cursos superiores de humanidades de lo cual resultaba que la necesidad hizo al órgano y esa carencia llevó a las cátedras de los preparatorios, entonces de la Universidad Mayor de la República, a convertirse, junto al ejercicio de la docencia para la preparación profesional, en medios de exponer las investigaciones que, como en este caso, dieron a las aulas de los preparatorios una gran jerarquía la cual, con el tiempo se fue amenguando, se adocenó, se masificó y mediocratizó.
No es que pudiera compararse con el caliente estiércol de la cuadra, pero, a falta de otro refugio mejor, allí se estuvo un día entero con su noche, sin que cesara la lluvia. Por la madrugada salió afuera; estaba indignado con el tiempo.
La piedra desapareció, sin dejar ningún residuo, y con el tiempo los profesores apenas creían que habían visto realmente aquel misterioso vestigio de los insondables abismos exteriores; aquel único, fantástico mensaje de otros universos y otros reinos de materia, energía y entidad.
La danza que acabas de ver era la danza del violín; la que ahora estamos bailando es la danza de los buenos salvajes y aunque parezca que nos estamos divirtiendo, en el fondo sentimos mucho desasosiego pensando en contar con el tiempo suficiente para escondernos de los terribles y monstruosos vampiros humanos que salen de sus cuevas cuando nuestro verdecino rey se encierra en su hermética cortina de acero inoxidable que le proporciona la noche.
Muchos hombres he conocido ya en el mundo; alguno que otro me ha solicitado; de ninguno me he prendado todavía... Pero si yo hubiera de enamorarme con el tiempo, sería de algun indio bravo por el estilo de usted.
Entonces nacieron TONACATECUHTLI y TONACACIHUATL, el señor y la señora de la vida, quienes con el tiempo, tuvieron cuatro hijos dotados con esa energía creadora de los principios.
La vida siempre existirá y QUETZALCOATL había llegado al término de una de sus edades. Sólo habría que esperar a que surgiera, con el tiempo, su nueva época.
HUITZILOPOCHTLI había dictaminado que con el tiempo, los ambiciosos de riquezas, se llamarían TLATELOLCAS y los esforzados creyentes en la sencillez, que es base de la grandeza, fundarían la gran ciudad de MESHICO, en el centro de un lago llamado de la luna.
Pero como no les satisfizo esa región poniente, se dirigieron a la otra orilla, por donde brotaba el sol, y allí fundaron la grande y bella ciudad de los espejos, que con el tiempo sería la culta TEZCOCO.
Roto el imposible retorno al paraíso de mi primer y segundo años escolares, los profesores nefastos que siguieron, en algo me ayudaron: sentir esa extraña movilidad interna de buscar modos apropiados para cambiar la educación, lo cual me condujo con el tiempo, a intentar ser un maestro profesional.