Ejemplos ?
En 1923 obtuvo por rehabilitación el título nobiliario de marqués de Soto Hermoso y, a ejemplo de su padre, movióse con desenvoltura por entre las mejores familias de la sociedad barcelonesa.
Allí se mueve en los círculos del poder con desenvoltura y, en su interés por conocer las actividades de los jacobitas ingleses, logra ser admitido en una logia masónica integrada por lo más destacado de la aristocracia inglesa.
Desde Rusia prosiguió por Tartaria hasta Persia, y vivió por un tiempo en Tabriz, Teherán, Persépolis y Shiraz. En aproximadamente seis semanas, aprendió el idioma persa lo suficientemente bien como para manejarse con desenvoltura.
Holguín, manejaba el caballo con desenvoltura y maestría, y cuando había enfrentamientos con los indios lucía sus osadas habilidades.
Toda la película gira, por lo tanto, en torno a la come-hombres interpretada por Ninón Sevilla con desenvoltura, fuerza expresiva y buenas dosis de cínica vulgaridad.
Mas por cuanto la disputa empezó sobre los cristianos, que igualmente fueron conducidos a la prisión y al cautiverio, dense cuenta de este suceso y enmudezcan los que por esta ocasión, con desenvoltura e imprudencia, se burlan de la verdadera religión; porque si fue ignominia de sus dioses que el que más se esmeraba en su servicio por guardarles la fe del juramento creciese de su patria, no teniendo otra; y que, cautivo en poder de sus enemigos, muriese con una prolija muerte y nuevo género de crueldad, mucho menos debe ser reprendido el nombre cristiano por la cautividad de los suyos, pues viviendo con la verdadera esperanza de conseguir la perpetua posesión de la patria celestial, aun en sus propias tierras saben que son peregrinos.
-Señor, dijo por fin Adolfo a Carlos, esforzándose para hablar con desenvoltura-, no sé si conservará usted recuerdo de mí: yo tuve el gusto de hablar con usted en un baile que dio el señor barón de Nucingén y...
Me sorprendió al pasar yo sola por la galería, me requebró con desenvoltura, me asió luego entre sus brazos, y, a pesar de mi resistencia y de mis gritos, me dio muchos besos.
Podía leerse en ellos que todo joven de buen parecer estaba autorizado a presentarse en palacio y hablar con la princesa; el que hablase con desenvoltura y sin sentirse intimidado, y desplegase la mayor elocuencia, sería elegido por la princesa como esposo.