Ejemplos ?
Nuestro filósofo alemán, Jacobo Boheme, ¿acaso tuvo otro? y ¿quién de los otros especuladores filosóficos puede compararse con él?.
-Lo impenetrable en el adolescente; lo que para el adulto es difícil de descubrir. “La conspiración del silencio” podría compararse a esta afirmación.
Siento decir que sus campos aunque algo mejores que los del resto del valle, no pueden compararse de ninguna manera con los de la pampa.
Noval había trabajado años y años en provincias sin honra ni provecho, y cuando se vio, como en un asilo, en la famosa compañía de la corte, a que daba el tono y el crédito Petra Serrano, se creyó feliz cuanto cabía, sin ver que iba a serlo mucho más al enamorarse de Juana, conseguir su mano y encontrar, más que su media naranja, su medio piñón; porque el grupo de marido y mujer, humildes, modestos, siempre muy unidos, callados, menudillo él, delgada y no de mucho bulto ella, no podía compararse a cosa tan grande, en su género, como la naranja.
¿El paganismo, entregado a todos los desvíos de la razón humana, ha dejado a la posteridad nada que pueda compararse a los vergonzosos monumentos que le ha asegurado la imprenta, bajo el reinado del Evangelio?
No es que pudiera compararse con el caliente estiércol de la cuadra, pero, a falta de otro refugio mejor, allí se estuvo un día entero con su noche, sin que cesara la lluvia.
El posadero les contó que el Rey era una excelente persona, incapaz de causar mal a nadie; pero, en cambio, su hija, ¡ay, Dios nos guarde!, era una princesa perversa. Belleza no le faltaba, y en punto a hermosura ninguna podía compararse con ella; pero, ¿de qué le servía?
Juan de Mena, puede compararse por la sublimidad de concepción que desplegó en su Laberinto, al autor de la Divina Comedia; y Manrique, en su bíblica elegía a la muerte de su padre, fue como el cisne de la poesía patria que entona al perecer un himno inmortal.
60 Nada puede sin ti Venus, que la fama buena apruebe, nada útil obtener: mas puede si tú quieres: ¿quién a este dios compararse osaría?
65 Ninguna casa puede sin ti hijos libres dar, ni padre en una estirpe apoyarse; mas puede si tú quieres: ¿quién a este dios compararse osaría?
70 La que de tus sacrificios carezca no podría dar defensores, esa tierra, a sus fronteras: mas pueda, si tú quieres: ¿quién a este dios compararse osaría?
El genio y la imaginación española pueden compararse a un extendido lago, monótono y sin profundidad, jamás sus aguas se alteran, ni perturban la indolente tranquilidad de las naves que le surcan.