Ejemplos ?
Maurice (Peter O'Toole), Ian (Leslie Phillips) y Donald (Richard Griffiths) son tres jubilados de ya avanzada edad que se reúnen todos los días en su bar preferido para tomar una copa, hablar de sus recuerdos, compadecerse de la situación mundial e intentar dar algo de sentido a su vida antes de morir.
Cecilia encuentra en Lorenzo a un alcohólico que no hace más que compadecerse de sí mismo, con la mentalidad endurecida por la soledad de la llanura y la voluntad corrompida por la "devoradora de hombres".
Se asusta y cree que se está desangrando, ya que su madre nunca le habló de la menstruación. En lugar de compadecerse de la aterrada Carrie, sus compañeras comienzan a reírse de ella arrojándole compresas y tampones.
Por otro lado, debido a los peligros que podían originarse en las clases bajas por su ignorancia y su miseria, había que procurar que se mantuvieran en su lugar y para tal cuestión podía dárseles buenas leyes y mostrarles la eficiencia de los ilustrados utilitaristas en el manejo del gobierno, o compadecerse de su situación.
Por ejemplo, el autor podía interrumpir su narración para pronunciarse sobre un personaje, o compadecerse de él, o alabar a otro, mientras más tarde parece exclamar "¡Querido lector!" e informar al lector o recordarle otro punto relevante.
Los actos del taxista, en algunos momentos hacen que el espectador empiece a pensar que era un hombre malo y se merecía morir. En algunas escenas de la película, el espectador tiene ganas de compadecerse de Jacek que parece un chico perdido e indefenso.
Entretanto, Dawson logra que Basil deje de compadecerse de sí mismo por su derrota y humillación y reaccione, y entre ambos logran liberarse de la trampa y sacar a Olivia de la botella.
Catherine, que al principio despreciaba a Hareton, pasó a compadecerse de la ignorancia del muchacho y le enseñó en secreto a leer.
Puesto que Jesús es sumo sacerdote, puede compadecerse de las flaquezas humanas: se debe por tanto confiar en su misericordia (4,15-16).
La misericordia es la disposición a compadecerse de los trabajos y miserias ajenas. Se manifiesta en amabilidad, asistencia al necesitado, especialmente en el perdón y la reconciliación.
En realidad, los tres sabios que pretenden encontrar palabras consoladoras no obtienen resultado alguno porque no llegan al límite requerido: participan del vicio que es propio de la falsa compasión, que consiste en «compadecerse de» en vez de, como debería ser, «padecer con».
Porque «quien tiene bienes de este mundo y, viendo a su hermano en la necesidad, cierra las entrañas para no compadecerse de él, ¿cómo es posible que resida en él la caridad de Dios?»(13).