comoquiera

comoquiera

1. adv. De cualquier manera vístase comoquiera, siempre parecerá usted un señor.
2. comoquiera que o como quiera que loc. conj. 1. De cualquier manera que, como: me gusta el pollo, comoquiera que me lo sirvan. 2. Dado que, ya que: comoquiera que no puedo moverme, me gustaría ver la televisión.

comoquiera

 
adj.-m. De cualquier manera.
loc. conj. Como quiera que.
Traducciones

comoquiera

howsoever

comoquiera

oavsett hur

comoquiera

CONJ
1. comoquiera que + INDICsince, in view of the fact that
2. comoquiera que + SUBJUNin whatever way
comoquiera que sea esohowever that may be
Ejemplos ?
Se construyen dondequiera, comoquiera; no les entra luz, la luz entra para uno solo, al de 120, y no le entra luz al de 40 o al de 50.
Algunos atribuyen esta resolución al pesado lance de malherir á un hombre, tomando por suyo el desagravio de una dama ofendida. Comoquiera, mientras D.
Quizá estaba simplemente harto de toda la cuestión y, habiéndose consumido mi entusiasmo, se quedó mi razón a solas con su propio juicio desapasionado. Comoquiera que sucediera, el hecho es que indudablemente, y no puedo pretender explicarlo, Willie Hughes fue para mí de pronto un simple mito, un vano sueño, la fantasía juvenil de un muchacho que, como la mayoría de los espíritus ardientes, estaba más ansioso por convencer a los demás que por dejarse convencer él mismo.
-Ahora he hallado ser verdadero -dijo Mahamut-, lo que suele decirse: que lo que se sabe sentir se sabe decir, puesto que algunas veces el sentimiento enmudece la lengua; pero, comoquiera que ello sea, Ricardo, ora llegue tu dolor a tus palabras, ora ellas se le aventajen, siempre has de hallar en mí un verdadero amigo, o para ayuda o para consejo; que, aunque mis pocos años y el desatino que he hecho en vestirme este hábito están dando voces que de ninguna destas dos cosas que te ofrezco se puede fiar ni esperar alguna, yo procuraré que no salga verdadera esta sospecha, ni pueda tenerse por cierta tal opinión.
Todo lo que vio y notó de la capacidad y ricos adornos de aquella estancia le dio a entender que el dueño della debía de ser hombre principal y rico, y no comoquiera, sino aventajadamente.
O sea, que ha invertido dinero, ha estado ganando y cuando llega al cabo del quinto año no paga intereses por cinco años, porque aquel capital invertido al que le ganó el 2% lo va a invertir para pagar el que le prestaron; ventajas extraordinarias donde puede ser —tendría que ponerme a calcular— que le costara a uno que pensara bien las cosas menos del 2% del capital que le prestan o el 1,5%, y no tendría que pagar las comisiones de las construcciones. Y, además, le construyen la casa comoquiera.
Así que, con este Imperio tan vasto y dilatado, de tanta duración, tan célebre y glorioso por virtudes de tantos y tan famosos hombres, recompensó Dios, no sólo a la intención de estos insignes romanos con el premio que pretendían, sino que también nos propuso ejemplos necesarios para nuestra advertencia y utilidad espiritual, a fin de que, si no poseyésemos las virtudes a que comoquiera son tan parecidas éstas que los romanos ejercitaron por la gloria de la ciudad terrena, sino las tuviésemos por la ciudad de Dios, nos avergoncemos y confundamos; y si las tuviésemos, no nos, ensoberbezcamos.
Pero comoquiera que esta razón se admita, ya se crea que lo hizo así, o no se crea, ya finalmente sea así o no lo sea, evidentemente cuando haya alguna diferencia entre unos y otros libros, de suerte que para la fe de la historia no puede ser verdad lo uno y lo otro será acertado, atenernos con preferencia a la lengua original de donde se tradujo a la otra por los intérpretes; porque aun en algunos libros, como es en tres griegos, en uno latino y en otro siríaco, que están conformes entre sí, se halla que Matusalén murió seis años antes del Diluvio universal.
En un soneto de loca idolatría, dice Shakespeare: Los cielos al crearte decretaron que en tu rostro amor dulce moraría: comoquiera pensaras o actuaras tus miradas dulzor sólo dirían.
Sem y Japhet figuran la circuncisión y el prepucio, o, como los denomina el Apóstol, los judíos y los griegos, los que, llamados y justificados, habiendo entendido comoquiera la desnudez de su padre, con que se significaba la pasión del Redentor, tomaron su vestidura, pusiéronla sobre sus espaldas y entraron caminando hacia atrás, cubriendo la desnudez de su padre y no viendo la que por respeto y reverencia cubrieron; porque en cierto modo en la pasión de Cristo honramos lo que se hizo por nosotros y abominamos la maldad de los judíos.
De cien luces ceñida su cabeza Argos tenía, 625 de donde por sus turnos tomaban de dos en dos descanso, los demás vigilaban y en posta quedaban. Comoquiera que se apostara miraba a Ío, ante sus ojos a Ío, aun vuelto, tenía.
Hay algunos -según dice el Apóstol- que predican a Jesucristo no sincera y fielmente; «pero comoquiera -dice- que prediquen a Cristo o por alguna ocasión o en verdad, yo me alegro y lisonjeo de ello y aun me complaceré más»; porque él es el que plantó la viña de quien dice el profeta: «Esta viña del Señor de los ejércitos es la casa de Israel», y él bebió de su vino.