como de costumbre

Traducciones

como de costumbre

по-старому

como de costumbre

al solito
Ejemplos ?
Allí me dedicaba a vivir desnudo en las caletas. Una mañana, como de costumbre, mi criado Alí me despertó con sus palabras rituales: "-Que tu día sea bendecido...
Milne (el empleado de Forfar que he mencionado antes y que ha estado viviendo en nuestra casa), como de costumbre, habían ido a comer al «French and English Hotel» y no pudieron abandonar el local en razón de las balas que, en gran cantidad, pasaban silbando por las calles.
La criada me responde, como de costumbre, que no me preocupe, pues ya sabe ella lo que se hace; pero su respuesta no me quita de seguirla con una mirada inquieta.
Llamó a la puerta del vestíbulo, como acostumbraba, y su viejo conocido Dougal McCallum, también como de costumbre, vino a abrir la puerta y dijo: – Gaitero Steenie, ¿estás ahí, chico?
Involuntariamente miró hacia la estancia de Spalanzani. Olimpia estaba sentada, como de costumbre, ante la mesita, con los brazos apoyados y las manos cruzadas.
Es algo urgente. El pueblo estaba en silencio como de costumbre. En las esquinas de las calles había montoncitos de color rosa que humeaban al aire, pues era el tiempo de hacer las mermeladas, y todo el mundo en Yonville preparaba su provisión el mismo día.
Pero cuando el ciego, como de costumbre, apareció al pie de la cuesta, Homais exclamó: No comprendo cómo la autoridad sigue tolerando cosas tan vergonzosas.
Pero, además, en el caso que nos ocupa, la satisfacción lograda por medio de la polución no responde, como de costumbre, a un objeto, siquiera sea sólo imaginativo, sino que carece de él en absoluto, siendo, por tanto, puramente autoerótica, o mostrando, a lo más, un matiz homosexual (dentista).
Desayunaron silenciosamente, y, luego, Javotte, como de costumbre, fue a instalarse bajo el toldo rojo, dejando a su marido ocupado en examinar, con ayuda de una sirvienta, una pieza de tela para buscarle los defectos.
Dicho lo cual sin resollar y con visible emoción, don Pelegrín, como de costumbre, disertó sobre la sencillez de las costumbres de sus tiempos, afanándose por convencerme de que eran mucho más recomendables que las nuestras, con la cual intención, asegurándome que la historia de los hombres de entonces, socialmente considerados, era, plus minusve, una misma en cada categoría, trazóme de la suya lo que ad pedem literae voy a copiar: -A los diez y siete años -dijo-, había terminado yo la escuela; sabía las cuentas hasta la de cuartos-reales, y tenía una forma de letra que, como decía mi maestro, se escapaba del papel.
Cuando va Tremontorio juzgaba excesiva la soledad de su buhardillón, pues la vecindad de Bolina era una necesidad para su alma, aunque él creía otra cosa, antojósele al propietario derribar la casa y construir otra capaz de más lucidos inquilinos; con lo cual, el célibe pescador trasladó sus penates a una bodega de la calle del Arrabal, donde vivía desde entonces, dedicando, como de costumbre, a hacer redes primorosas, todo el tiempo que le dejaba libre la lancha en que tenía una soldada .
En cuanto el maestro subió al otro piso, el centenar de chiquillos comenzó a rebullirse, primero con cautela por si el pedagogo les jugaba, como de costumbre, alguna emboscada, y después con un estrépito y una confusión tales, que el vigilante nombrado por el maestro, y con omnímodas atribuciones, por cierto, viendo su autoridad atropellada, hubiera acudido en queja «al señor maestro» si se hubiera atrevido a penetrar en el sancta sanctorum de las casas consistoriales.