comendador

comendador

(Del lat. commendare, confiar, recomendar.)
1. s. m. HISTORIA Caballero que tenía encomienda en alguna orden militar o de caballería el comendador del castillo era muy impopular en la corte.
2. RELIGIÓN Superior del convento en algunas órdenes religiosas el comendador de la Merced se acercó al estrado.
3. comendador mayor MILITAR Dignidad, en algunas órdenes militares, inmediatamente inferior a la de maestre.

comendador

 
m. Caballero que tenía encomienda en alguna de las órdenes militares o de caballeros.
El que en las órdenes de distinción tiene dignidad superior a la de caballero e inferior a la de gran cruz.
comendador mayor Dignidad en algunas órdenes militares, inmediatamente inferior a la de maestre.
lit. Personaje de El burlador de Sevilla y convidado de piedra, de Tirso de Molina. También llamado comendador de Calatrava.

comendador

(komenda'ðoɾ)
sustantivo masculino
1. historia caballero con alguna encomienda en órdenes militares el comendador de la corte
2. religión sacerdote superior en ciertas órdenes religiosas El comendador de la Merced fue invitado a la ceremonia.
Traducciones

comendador

commendatore

comendador

Commander

comendador

commandant

comendador

comandante

comendador

قائد

comendador

指挥官

comendador

指揮官

comendador

Komentaja

comendador

사령관

comendador

Commander

comendador

SMknight commander (of a military order)
Ejemplos ?
Tal era sin duda la historia —prosiguió diciendo la Duclosdel viejo comendador Carrières, uno de los mejores clientes de la Guérin.
Que los manes del Capitán General don Mercurio Antonio López Pacheco, Marqués de Villena, Duque de Escalona y Embajador en París, y del Teniente General don Juan López Pacheco, Marqués de Villena, Duque de Escalona y Comendador de la Orden de Santiago, mis dos más antiguos abuelos académicos, me sean propicios.
Título de Corregidor.- Don García Sarmiento de Sotomayor, Conde de Salvatierra, Marqués de Sobroso, Comendador de la Villa de los Santos de Maimona de la Orden se Santiago...
En la çibdad de Santiago A veynte e ocho días del mes de agosto año del nasçimyento de nuestro saluador hiesu xrispo de myle E quinyentos e treynta e quatro años el magnyfico señor don diego de almagro mariscal de su magestad en estos rreynos de la nueva castilla por su magestad y lugar tenyente general de gouernador e capitán general en ellos por el muy magnifico señor el comendador don françisco piçarro adelantado gouernador e capitán general en ellos por su magestad e su magestad por la gracia de dios.
Las principales señoras del Cuzco, entre las que doña Antonia gozaba de predicamento, varios regidores del Cabildo, el superior de los jesuitas y el comendador de la Merced, iban del Provisor al Arcediano, y de éste á aquél, con empeño para que se levantase la terrorífica censura.
Mi viuda madre, como sin marido y sin abrigo se viese, determinó arrimarse a los buenos por ser uno dellos, y vínose a vivir a la ciudad, y alquiló una casilla, y metióse a guisar de comer a ciertos estudiantes, y lavaba la ropa a ciertos mozos de caballos del Comendador de la Magdalena, de manera que fue frecuentando las caballerizas.
El comendador le dice, a diez pasos dando un grito: «Retiraos de aquí, estudiante, o mi espada os hará añicos.» «Otra tengo yo en la mano que a ese insulto dé castigo», dice el mancebo, y se arroja como rayo desprendido de las nubes.
José de Armendaris, natural de Ribagorza en Navarra, marqués de Castelfuerte, comendador de Montizón y Chiclana en la orden de Santiago, comandante general del reino de Cerdeña, y ex virrey de Granada en España, reemplazó como virrey del Perú al arzobispo fray Diego Morcillo.
Estará integrada por los grados de Caballero y Comendador con los distintivos de «Gran Collar», «Gran Cruz», «Placa», «Cruz» y «Medalla».
Deducírnoslo del siguiente vítor con que los mercenarios fes- tejaron, en 1804, la elección de comendador que recayó en jel limefko fray Cipriano Jerónimo Calatayud.
Tres bultos mira en la calle que a él dirigen su camino, a dos quedarse ve luego en no muy distante sitio, y al tercero aproximarse a paso largo y altivo, resplandeciendo la luna en su pomposo atavío. Al comendador conoce, que volvió de Italia rico, y que a su Elvira pretende con impertinente ahínco.
Al triste de mi padrastro azotaron y pringaron, y a mi madre pusieron pena por justicia, sobre el acostumbrado centenario, que en casa del sobredicho Comendador no entrase, ni al lastimado Zaide en la suya acogiese.