Ejemplos ?
Al otro día, ya como a las horas en que estaban en el baile todos los amigos y familiares de los patrones del perro viejo, llegó el coyote muy discretamente por atrás del corral y sin hacer ruido ni espantar a los pocos animales que habían quedado, se deslizó hasta donde el perro viejo lo estaba esperando: -¡Qué bien que llegaste primito coyote!- Exclamó muy contento el perro viejo. -Estoy muy complacido en que hayas decidido venir. Verás que sabrosa comelitona te vas a dar. -Gracias primito.