Ejemplos ?
Consumada esa operación “alegre y confiado”, salió el sesudo arribeño otra vez a la campaña a alcanzar la masa combatiente para presentarle el convenio como fruto, el más exquisito de sus desvelos y afanes patrióticos.
San Martín que acompañará la estatua que los orientales le están levantando. Desde tiempos legendarios la espada se consideró por el guerrero como símbolo y parte integrante de su propio ser combatiente.
¡Combatiente que la tierra criara, armándote de polvo, calzándote de imanes positivos, vigentes tus creencias personales, distinto de carácter, íntima tu férula, el cutis inmediato, andándote tu idioma por los hombros y el alma coronada de guijarros!
Este es el mejor tipo. Pueden ser los dos. Aparece una Sierra, un combatiente con su arma. Es uno de los modelos. ¿Cuántos modelos son?
Voy a responder a tu pregunta: Ese es el poderosísimo Agamemnón Atrida, buen rey y esforzado combatiente, que fue cuñado de esta desvergonzada, si todo no ha sido un sueño.
Entonces Meriones mató a un combatiente teucro, a Laógono, esforzado hijo de Onétor y sacerdote de Zeus Ideo, a quien el pueblo veneraba como a un dios: hirióle debajo de la quijada y de la oreja, la vida huyó de los miembros del guerrero y la obscuridad horrible le envolvió.
Como no es posible que haya fieles alianzas entre los leones y los hombres, ni que estén de acuerdo los lobos y los corderos, sino que piensan continuamente en causarse daño unos a otros; tampoco puede haber entre nosotros ni amistad ni pactos, hasta que caiga uno de los dos y sacie de sangre a Ares, infatigable combatiente.
La frialdad creció cuando Misael pudo advertir que Berenice se inclinaba a las sectas que empezaban a surgir en Jerusalén, hombres de blancas túnicas y largos cabellos, que llevaban una vida pura y entendían (al revés de los Doctores de la Ley y Príncipes de los Sacerdotes) que el Mesías no sería un combatiente, sino un manso, varón de paz y humildad, y por el espíritu de mansedumbre redimiría a Sión.
Laberíntica ciudad, Coatlicue, yo soy el engendrado fatuo, combatiente y derrotado, como el palpitar estéril de tu corazón asfáltico.
El Estado se compromete a incorporar la juventud combatiente a los puestos de trabajo, honor o de mando, a los que tienen derecho como españoles y que han conquistado como héroes.
Nadie entonces podía creerla; nadie la conceptuaría sino como expresión de verdad y de labor sino a la manera de desahogo de un viejo combatiente unitario, rencoroso y enconado, contra el más eminente y desinteresado sostenedor de la organización federal (al fin triunfante) en el Río de la Plata.
Esclamó entrando en la liza Otro, cuya voz potente Cubrió el rumor que en el pueblo La nueva noticia mueve. Frunció las cejas Egica Viendo al nuevo combatiente Y esclamó:¡vos Godofredo Vais á lidiar!