Ejemplos ?
Sentía que los poemas de los otros eran imperfectos, descuidados, como hechos al desgaire. Y cansado de castellanos y de "color local", leía su Virgilio con una fruición de hombre sediento de elegancia.
Oliphant charla de un modo muy divertido sobre los vicarios, los partidos de tenis y otros temas sin importancia. Marion Crawford se ha sacrificado sobre el altar del color local.
¿Por qué misterio ésta había ido a dar cuatro años antes de que yo la encontrara a manos de un ex presidente de la república sudamericana, que arrojado de su tierra por una de esas revoluciones que constituyen nuestro sport predilecto, llegó a París desbordante de oro y de color local, en busca de seguridad y de placeres y la colmó de regalos en un año?...
Nos ha obligado a soportar una letanía enológica insoportable —dijo Max echando las manos al cuello del posadero con un movimiento de furia cómica-; ¿pero es que no tienes el sentimiento del color local?
No puedo consultar la multitud de librotes, antiguos y modernos, y escritos en diferentes lenguas, de donde sacaría yo el color local y temporal que mi proyectada obra requiere.
Al paso que en los graves cuadros de la Pasión hizo intervenir en el sagrado drama a los personajes que le rodeaban, en la admirable historia de la infancia del Salvador quiso dar algo de color local del Oriente.
Así, sobre poco más ó menos, andaba yo cavilando, cuando deberes de familia me llevaron al riñón de la provincia de Córdoba; á una dichosa comarca donde el color local provincial está difundido á manos llenas por la Naturaleza pródiga é inexhausta en sus varias creaciones.
Y mi padre nos contó el caso singularísimo que voy a dar a conocer con todos sus pormenores, aunque no con el color local que mi padre le daba y que en mi pluma o boca es imposible.
El arte por fuerza ha de ser más castizo que la ciencia, pero hay un arte eterno y universal, un arte clásico, un arte sobrio en color local y temporal, un arte que sobrevivirá al olvido de los costumbristas todos.
Esta tierra de Castilla, que es la tierra sin galas ni pormenores; la tierra absoluta, la tierra que no es el color local, ni el río, ni el lindero, ni el altozano.
Gutiérrez (1861-1898), autor de Piedras falsas (1898), uno de los primeros poemarios publicados en el país, y de la novela Angelina (1898), unos de los primeros esbozos en este género en el país cuyos temas predominantes son el amor, la muerte, la locura, la honra, el destino trágico y se caracteriza por su color local, el culto a la naturaleza y el gusto por los contrastes.
El pintor que lo pinte tendrá que ser santiagueño. El color local requiere un artista local. Y mi color local está en Vuelta de Rocha".