collarino

collarino

s. m. ARQUITECTURA Pequeña moldura que rodea la parte superior del fuste de una columna. collarín

collarino

 
m. arq. Parte del fuste de la columna dórica y de la toscana, comprendida entre el astrágalo y el capitel.
Traducciones

collarino

collarino
Ejemplos ?
C.); tiene entre 16 y 20 estrías con aristas afiladas; estas acanaladuras se ejecutaban sólo después de haber superpuesto los tambores; el capitel, en lo alto, está formado por collarino...
El equino, cuya geometría es la de una figura convexa de revolución, se expande hacia la parte superior con un sentido de transición entre las dimensiones del extremo del fuste y las del ábaco de mayor tamaño. El collarino: es una prolongación del fuste, separado por una fina acanaladura.
En el orden dórico griego hay una entalladura, de sección triangular, bajo el equino, ya en el fuste. Es el collarino. En el orden dórico romano el collarino es un tambor cilíndrico interpuesto entre el equino y el fuste, a modo de prolongación de éste y separado de él por una moldura horizontal.
La separación entre el fuste y el capitel es el collarino, que da al equino, que es el núcleo principal y tiene forma de plato, y después da al ábaco, que es un prisma rectangular.
Muchos de los capiteles son también reutilizados; los elaborados expresamente para el edificio siguen una tradición corintia con la característica del dibujo trenzado del collarino (como el sogueado asturiano).
De abajo a arriba consta de una grada de forma cuadrada, una basa transicional al fuste, un fuste cilíndrico con collarino y un capitel con caras con un remate redondeado.
Se levanta al pie del Camino Real, sobre una grada de cinco escalones de piedra cuadrada; en el centro se eleva una columna, con collarino con cuatro canecillos mirando a los puntos cardinales.
La decoración se concentra en la puerta, flanqueada por dos columnas toscanas, que se apoyan sobre plintos, fuste liso, collarino en la parte superior y capitel.
Utilizaron los órdenes griegos, al que añadieron el orden toscano, de fuste liso y capitel con collarino y equino rematado en un ábaco cuadrado.
Su interés particular fue el estudio y la observación de los sítidos, diferentes especies de páridos, la golondrina, los papamoscas, el papamoscas collarino y el cuco.
Avanzado el siglo XV y dentro del llamado gótico vasco se levantaron las columnas redondas con capitel en collarino, las bóvedas y la citada Puerta del Solar.
El tamaño total de la columna suele ser de dieciocho módulos y el del propio fuste de dieciséis. Frecuentemente, el fuste acaba en un collarino, y a la separación entre ellos se le llama astrágalo.