Ejemplos ?
30 Trabajar, trabajar que la vida va a pasar; da unos pasos adelante y ninguno para atrás. Colibrí sereno; movimiento alado, límpiame de duelos; lábrame en basalto.
Yo soy el poeta, que va en el desierto cantando la gloria del Dios Creador, cual átomo errante del grande concierto que elevan los mundos al Sumo Hacedor; y si hablo, a mis frases responde el vacío: si gimo, me hace ecos el viento bravío; si canto, me presta la alondra su pío: si trino, gorjeos me hace el ruiseñor.» Y hace coro a la voz mía la viviente salmodía que del mundo a Dios envía la armonía universal: aquí el rumor delas hojas, allí el son del manantial; aquí el niño a quien arrulla de su nodriza el cantar: allí la ronca tormenta que revienta el huracán: acá el colibrí que zumba en derredor de un rosal.
L OS C UATRO S OLES Has de saber espejito mío; mi aguilita, mi colibrí, mi reverendo plumaje, mi bello jade, mi ramillete de flores, tú, la sementera de nuestros ayeres, que muchísimo antes de la existencia del Universo; las galaxias, las estrellas, el mundo o este lugar, donde hoy vivimos y miramos tantos seres y cosas: México, (meztli: luna; xico (shico): ombligo), el ombligo del lago en forma de luna, nada se veía.
Hay un cúmulo de verdades esenciales que caben en el ala de un colibrí, y son, sin embargo, la clave de la paz pública, la elevación espiritual y la grandeza patria.
Ese estadio exclusivo de la mente humana lo constituye la voluntad para vencer problemas, que el saber anahuaca designaban con el nombre de Huitzilopochtli (No “dios” de la guerra, sino designación del férreo control de nuestra mente en pos del Tloque-Nahuaque: la hermandad, la colectividad, lo que está junto y cercano. Colibrí zurdo que ve hacia el sur, símbolo a su vez de fertilidad creadora.
Plumas de colibrí mulleron su nido, y hojas, no de rosas, sino de raras orquídeas, fueron tapiz de sus piececillos cuando intentaban andar, como todas las criaturas.
Blanquita corretea como una loca. Sale al patio; ve un colibrí que revuela junto a una maceta florecida, y salta exclamando: "¡Ya vino un pajarito!
¡Qué tan lindo!". El colibrí, rumoroso, intangible, se flecha por el zaguán interior y traspasa el muro de curasao. La niña, transportada, se escurre por la última alcoba.
Un día TOPILTZIN paseaba por el bosque, cuando quedó sorprendido ante un conejo con cuernos de venado y un colibrí con un espolón muy largo.
Y cuenta también que la embrujadora sacó de un sombrero, un brillante y un colibrí de bronce, brincó sobre unas brasas y brusca se agitó como si le dieran calambres gritando bravo, bravo, soy más brava yo.
hay que miniar el papel con una gota turquí de la sangre de una hurí recogida en un clavel, y tomando por pincel el pico de un colibrí, que no iba más que miel; en vuestro álbum, Isabel, no se escribe más que así.
El cuervo, todo vestido de negro traje y corbata, echaba la gran bravata por su elegancia engreído: -Yo soy quien canta mejor.- A un colibrí aleteador le presumía el muy bravero, y, admirado, un carpintero le contestó al charlatín: -No cantas como un clarín, y como calandria, menos.