colarse

colarse

(ko'laɾse)
verbo pronominal
1. equivocarse al decir o hacer algo Cuando lee en voz alta se cuela.
2. estar enamorado de alguien colarse de una compañera de trabajo
3. introducirse en algún lugar a escondidas colarse al balneario
Traducciones
Ejemplos ?
Ello desveló un curioso hallazgo: la explosión desperdigó por el lugar numerosos huesecillos, y se supo que eran restos de los múltiples pájaros que, a lo largo de los siglos, se habían quedado atrapados dentro del caballo tras colarse por su boca.
Dichas revelaciones llevan a Jeffrey con ayuda de Sandy a colarse en el apartamento de una mujer llamada Dorothy Vallens (Isabella Rossellini), donde es descubierto por la mujer, quien sin embargo lo oculta en el armario cuando al apartamento llega Frank Booth (Dennis Hopper).
Durante el proceso de mezclado del álbum, Iommi y Butler tuvieron una discusión con Dio. Iommi y Butler acusaron al vocalista de colarse de noche en el estudio y subir el volumen de sus pistas vocales en la mezcla.
Al final, cuando Saddam Hussein y Satanás invaden la tierra, de alguna forma Kenny logra colarse y salir a la tierra...
Superlópez nació en el planeta Chitón bajo el nombre de Jo-Con-Él y, después de colarse en un cohete, llegó a la Tierra siendo todavía bebé.
El negro y el mozo de mulas inquieren aquí y acullá; inquieren muchachos y adultos; inquieren todos. Una vieja devota, devota al fin y al cabo, lo ha visto colarse a la sacristía.
Miro un rayo de sol que entra por la puerta entreabierta del pórtico, pero allí también veo una oveja extraviada (y no quiero decir un pecador, sino un cordero) que está a punto de colarse en la iglesia.
¡Cuidado con tocarlas!, y bien sabían los peones que si de día era imposible colarse en el monte, de noche era peor y muy expuesto a recibir unos balines de trabuco que, para esto no más, se puede decir, guardaba don Eliseo, siempre colgado en la pared de su cuarto.
(¡Tonterías humanas!) Las buenas gentes no sospechaban que las almas del otro mundo, en su condición de espíritus, tienen carta blanca para colarse, como un vientecillo, por el ojo de la llave.
Pero cuando además empecé a ver a algunos que parecían colarse entre esos reclamos, y que ya no cuestionaban ni las retenciones ni nada, simplemente nos insultaban por haber reinstalado la vigencia de los derechos humanos en la Argentina, el escenario fue completo y total.
Exasperado, afanoso de desbaratar la inicua trama, Cleto, mientras iba viviendo de milagro, empeñando ropa, procuraba reunirse con actores, colarse entre bastidores, arrimarse al teatro, su vocación -ya no le cabía duda-.
Aplaudid, aplaudid gritaba el pueblo. A esto siguió una salva de aplausos atronadora que Júpiter aprovechó para colarse bajo la tapicería.