colérico

(redireccionado de coléricos)
También se encuentra en: Sinónimos.
Búsquedas relacionadas con coléricos: sanguineo, flematico

colérico, a

1. adj./ s. Que es propenso a los enfados violentos ese chico tiene un carácter colérico. calmado
2. adj. Que es consecuencia de la cólera después de su grito colérico el silencio inundó la sala.
3. MEDICINA Que tiene relación con el cólera tuvieron que hospitalizarlo debido a una fiebre colérica.
4. adj./ s. MEDICINA Que padece cólera este verano aumentó el número de pacientes coléricos en el trópico.

colérico, -ca

 
adj. Díc. de lo relativo a la cólera o que participa de ella.
fig.Que fácilmente se deja llevar de la cólera.
Relativo al cólera.
adj.-s. Atacado de cólera.

colérico, -ca

(ko'leɾiko, -ka)
abreviación
1. persona calmado que experimenta enojos violentos con facilidad un chofer colérico
2. que implica o denota un sentimiento de enfado violento un ademán colérico
3. medicina del cólera o relacionado con esta enfermedad una población colérica
Traducciones

colérico

zornig

colérico

colérique

colérico

ADJ (= furioso) → angry, furious; (= malhumorado) → irritable, bad-tempered
Ejemplos ?
La voz de su esposo mensurada y suave llenó de asombro a la pobre joven, habituada a los coléricos apóstrofes con que en esas ocasiones la saludaba.
En Japón, esta representación se trasladó a los Niō, dioses guardianes de Buda, corpulentos y coléricos, que se encuentran en la entrada de numerosos templos budistas.
En Hardy, los "personajes más amables son aquellos que han vivido lejos de las ciudades, en medio de una apacible vida rural y negándose a desafiar a los espíritus coléricos que destruyen la vida".
-¡Nunca!- Gritó frenética COYOLXAUHQUI y los cuatrocientos biznagas, luego de quedar estupefactos, exclamaron coléricos: -¡No queremos otro hermanito!
Slade, quien logró guiar a su víctima hacia su trampa manipulándolo por medio de sus sentimientos coléricos, abre fuego contra Damian pero Talia se interpone entre ambos y recibe un disparo mortal.
Poco a poco, los ritmos coléricos comenzaban a florecer en el dial, de la mano del rock and roll y la fiebre mundialera, desplazando casi por completo de las radios a los espacios bailables, donde el chachachá, las guarachas y el mambo habían sido los protagonistas indiscutidos durante la década anterior.
Al año siguiente publicó un artículo en la Gaceta Oficial de Cumaná donde expresaba el haber observado vibrones en las heces de los coléricos.
También sirvió como hospital de coléricos en las invasiones de 1855, 1856 y 1860, y en 1868 de hospital de sangre para los heridos que resultaron de la batalla de Alcolea en la tarde del día 28 de setiembre".
Los ataques psicóticos sufridos por el zar podrían, según los expertos, corresponder al resultado del tratamiento de la sífilis con mercurio; este tratamiento era común en la época, y provocaba daños cerebrales que derivaban en cambios constantes de humor y ataques eufóricos y coléricos, con tintes psicóticos.
Montes de Oca, quien fuera un destacado médico vecino del barrio, director en 1867 del Lazareto de Coléricos, durante la epidemia de fiebre amarilla de 1871 fue quien redactó las instrucciones para combatir la enfermedad; además fue miembro de la Academia de Medicina, legislador y ministro de relaciones exteriores en 1878.
1835 — Conversión en cuartel de artillería y hospital de inválidos. 1855 — Convertido en hospital de coléricos. 1855 — Proyecto de restauración del arquitecto Domingo Gómez de la Fuente.
Aunque muchos diálogos, tramas, elementos como la naturaleza como fuente del retraso y origen de la barbarie y el mundo mágico-religioso latinoamericano se mantuvieron en la adaptación, el personaje de Santos Luzardo fue humanizado, se le dieron numerosos conflictos interiores y momentos coléricos y pasionales causados por la violencia que corre por la sangre de su familia, y se enfatizó su constante lucha contradictoria con sus sentimientos y principios morales, que lo obligaban a debatirse entre la «madre terrible y la hija tierna».