coja

coja

s. f. despectivo Prostituta o mujer de vida licenciosa.
Traducciones
Ejemplos ?
No se le importe a vuesa merced un bledo de las venidas de don Carlos a este país, pues que la Cuádruple Alianza está contratada para su conducción fuera de la península, cuantas veces se le hallare; porque en lo de dejarle venir, coja vuesa merced el texto y verá como nada hay tratado, además de que mal pudiera la Cuádruple Alianza sacarle de la península si él no viniera.
Rostro acuchillado con varios chirlos y jirones tan bien avenidos y colocados de trecho en trecho, que más parecían nacidos en aquella cara, que efectos de encuentros desgraciados; mirar bizco, como de quien mira y no mira; barbas independientes, crecidas y que daban claros indicios de no tener con las navajas todo aquel trato y familiaridad que exige el aseo; ruin sobrero con oficios de quitaguas; capa de estas que no tapan lo que llevan debajo, con muchas cenefas de barro de Madrid; botas o zapatos, que esto no se conocía, con más lodo que cordobán; uñas de escribano, y una pierna, de dos que tenía, que por ser coja...
Muchas veces, al cruzar el patio, quedábase mirando aquel sol que se detenía en el borde de los sombríos paredones, sin atreverse nunca a bajar hasta el húmedo suelo; y cuando el vergajo le avivaba el paso, lanzaba entre dientes un «¡mare mehua!», y le parecía verla paraeta del Mercado, aquella mesilla coja con la calabaza recién salida del horno, tras la cual estaba su madre cambiando ochavos por melosas rebanadas y peleándose por la más leve palabra con todas las de los puestos vecinos que le hacían competencia.
Y de la misma manera exhorta a la virgen Eustoquio: «Sé muy asidua en la lectura y aprende lo más posible. Que te coja el sueño con el libro en la mano y que tu rostro, al rendirse, caiga sobre la página santa»(76).
n una ocasión dijo un gallo a una gallina. -Ya es la estación de las nueces, iremos al prado antes que las coja todas la ardilla. -Excelente idea, contestó la gallina, partamos pues; nos divertiremos mucho.
Y lleva razón que, como es larga, tiene lugar de tomar el cebo; y aunque la coja la trampilla encima, como no entre toda dentro, tornase a salir.” Cuadró a todos lo que aquel dijo, y alteró mucho a mi amo; y dende en adelante no dormía tan a sueño suelto, que cualquier gusano de la madera que de noche sonase, pensaba ser la culebra que le roía el arca.
Y al decir esto, la Rabicortona descubría el pie, y además del pie algo también de la tentadora pantorrilla. El Cerote, al divisar aquello, cerró los ojos, y -¡Dios mus coja confesao!
(Séneca utiliza “mus” en lugar de “ratón”, de ahí el juego de palabras) Imagínate que no puedo resolver este sofisma; ¿qué peligro me amenaza, ni que inconveniente, por esta ignorancia? Sin duda, habré de temer que algún día no coja sílabas de la ratera, o que si me distraigo, un libro no me roa el queso.
Predispuestos como estaban ya a cumplir virilmente el programa de doble guerra que se había trazado y por otra parte convencidos como se hallaban de que tenían fuerzas y capacidad suficientes para desarrollarlo con éxito, parecióles desde luego inadmisible una pacificación que de cualquier modo iba a ser coja y mal sentada.
Ítem, se ordena y manda que (de la habiente) suciedad o estiércol se eche en el campo o en el río a donde le pueda llevar la corriente, como no sea a donde se coja agua y se lave ropa, y no se echen en los corrales y calles, so pena de que a su costa se hará limpiar, de diez pesos aplicados para el reparo de la Ciudad.
El uno lucha tendido en la alcoba con la fiebre y las angustias de una enfermedad penosa; el otro, mientras le vela, aprovechando las horas y la última luz del día, sentado a una mesa coja, delante de la ventana, las emborronadas hojas de un manuscrito embrollado en limpias páginas copia.
Grande se volvió en su espíritu el carácter de aquel árbol a causa de lo que se había súbitamente hecho en él cuando se había colocado en medio de él la cabeza de Supremo Maestro Mago. Entonces los Xibalbá se dijeron entre sí: “Que ninguno coja sus frutas.