cogido

(redireccionado de cogidos)

cogido

s. m. INDUMENTARIA Y MODA Pliegue que se hace en la ropa si te queda grande la blusa, hazle dos cogidos y cíñetela al cuerpo.

cogido

(ko'xiðo)
sustantivo masculino
doblez que se le hace a una prenda o a unas cortinas Descosió el cogido del pantalón porque le quedaba corto.
Traducciones

cogido

gefangen

cogido

catturati

cogido

capturés

cogido

gevangen

cogido

اشتعلت

cogido

caught

cogido

уловени

cogido

fanget

cogido

תפס

cogido

キャッチ

cogido

ติด

cogido

SM (Cos) → fold, gather, tuck
Ejemplos ?
La mina fue obra de los agentes italianos, y los hombres, cogidos in fraganti, y bien pronto convictos y confesos, se llamaban Monti y Toquetti.
¿No estarían tristes vuestros rostros si fuésemos cogidos por los guerreros en sus muros a causa de vosotros, oh Los de las Espinas.
Fue una ceremonia magnífica. Los recién casados pasaron, cogidos de la mano, bajo un dosel de terciopelo granate, bordado de perlitas.
Y momentos después salían del hondilón Antoñuelo y el de los Bigotes, dirigiéndose, cogidos del brazo, al saladero del Viruta, donde aguardaban al segundo, ya impacientes, los más caracterizados de los prohombres de pelo en pecho del barrio de La Muñeca.
Los confirmandos irán cogidos de la mano a la verde muralla; tú llevarás un vestido blanco que le habrá costado mucho a tu madre, a pesar de estar hecho de otro viejo más grande.
Así es. Lucilio: son pocos los cogidos por la servidumbre, muchos los que se acogen a ella. Pero si alguien está resuelto a dejarla, si alguien tiene un sincero amor a la libertad y si, el pedir consejo es nada más para tener la suerte de cumplirlo sin un arrepentimiento perpetuo ¿Cómo podría no aprobarse toda la escuela de estoicos?
Enseguida se encontraron los dos enamorados, cogidos del brazo, en la más alta galería de la torre contemplando la espesura de los bosques, detrás de los cuales se elevaba la cordillera azul, como una ciudad de gigantes.
Y algunos minutos después salían de la taberna del Chinche cogidos del brazo el señor Toño el Clavijero y Paco el Churumbela, con dirección a casa de la famosa y más que famosa Rosario la Caperusa, una de las hembras de más tronío de las que dieron y dan fama universal a los barrios populares de mi Málaga la Bella.
Ante esta jurisprudencia, que de hecho existe en todos los países cultos, Monti y Toquetti, cogidos con la mecha en la mano, aún podían alegar su crimen como una heroicidad.
El cántaro ritual yacía sobre una manta de madroños rota en veinte pedazos; machos y hembras, hecha reverencia a su monarca, formaban dos grupos a un extremo y otro del bosque; sus criaturas oscilaban entre los dos grupos; al fondo, enjaezadas con orejeras y borlones, alineábanse las caballerías, y en el centro de la natural decoración, Estrella y Lolo, cogidos por las manos y apretándolas firme, contaban los pedazos del cántaro.
Se dice que una primera magnitud guarda la misma razón con una segunda magnitud, que una tercera magnitud con una cuarta magnitud, cuando cualquier equimúltiplo de la primera y la tercera exceden a la par, sean iguales a la par o sean inferiores a la par, que cualquier equimúltiplo de la segunda y la cuarta, respectivamente y cogidos en el orden correspondiente.
Y cuando ya su mano temblorosa posábase en la llave, cuando con toda el alma hecha lágrimas y cólera disponíase a ir en busca de la mujer querida y del amigo que lo traicionaba, abrióse la puerta de cristales de la alcoba y, cogidos del brazo, sonriente él y colérica ella, penetraron en la sala, seguidos de la tía Candela, Pepa la Maripozona y Currito el Carabina.