codicilo

codicilo

(Del lat. codicillus.)
s. m. DERECHO Disposición de última voluntad, que no se refiere a la designación de los herederos, hecha como testamento, modificación o añadido.

codicilo

 
m. der. Toda disposición de última voluntad que no contiene la institución de heredero.
Traducciones

codicilo

codicil

codicilo

codicillo

codicilo

codicille

codicilo

codicil

codicilo

codicil

codicilo

Kodicill

codicilo

SMcodicil
Ejemplos ?
Tratábase, más que un codicilo, de un nuevo testamento ológrafo, escrito de la mano de Lanceote, con la autorización de testigos presenciales y con todos los requisitos que las Leyes de Indias, aceptadas en la Argentina, establecen.
Veía mentalmente la manera como fue buscado y encontrado el primer depósito del tesoro de su tío el Fucar. Todo estaba previsto en las indicaciones que consignara en su Codicilo el bravo Cerdera.
Pero, lo principal de su haber está misteriosamente escondido, no se sabe dónde... Aunque yo pienso que ese caudal se hallará donde indique el codicilo secretísimo que os va a ser entregado...
Está allá, muy lejos...» No sé lo que contendrá ese codicilo que él me había anunciado, pensando que era vuestro padre el que viniera a enterarse del documento.
En una de ellas había esta especie de codicilo, que completaba el testamento que acabamos de leer: «El amor es un sueño del hombre.
Yo la Reyna ---- Codicilo de la reina Isabel la Católica (Texto trabajado) Doña Ysabel, por la gracia de Dios reina de Castilla, de León, de Aragón, de Sicilia, de Granada, de Toledo, de Valençia, de Galicia, de Mallorca, de Sevilla, de Cerdeña, de Córdova, de Córcega, de Murcia, de Jaén, de los Algarbes, de Aljecira, de Gibraltar, de las yslas de Canaria, condesa de Barcelona, señora de Viscaya y de Molina, duquesa de Atenas y de Neopatría, condesa de Ruisellón y de Cerdania, marquesa de Oristán y de Gociano.
Lo que más nos importa de ese codicilo es, lo que copio a continuación: «Aparte de la cantidad de treinta mil setecientos pesos que en metálico dejo a mi heredero Dióscoro Cerdera, o a sus habientes, tengo depositada mi fortuna principal, consistente en diez millones de pesos, en oro norteamericano y español en lugar seguro, libre de las codicias y peligros de los hombres.
Él sabia por las manifestaciones del Alcalde de Pareduelas-Albas, que su tío Roque Lanceote era riquísimo, pero había en las condiciones de la herencia algo perturbador. Hablábase de un codicilo secretísimo que estaba en poder del agente consular de Resistencia.
Bon muchacho, bon marinero. Bajo estos elogios llegó Roque Lanceote, según él explicaba en su codicilo, a la ciudad de Buenos Aires.
Caben allí mis herederos y a los once metros encontrarán la caja...» Y a esto, añadía el codicilo, detalles legales, procedimientos de ejecución.
A esta declaración seguían otras, en las que constaba el fallecimiento de Roque Lanceote, el depósito, en la agencia consular de Resistencia, de los bienes del muerto, y de una cartera, lacrada, que había de ser puesta en manos de los legítimos herederos, con la obligación de cumplir lo que en un codicilo secretísimo se establecía.
Pero he de deciros que yo tengo en mi arca el codicilo secretísimo de vuestro pariente Roque Lanceote, y habréis de abrirlo en mi presencia ante dos testigos, que lo serán dos comerciantes españoles que ubican al lado de mi casa.