cocinero

(redireccionado de cocineras)
También se encuentra en: Sinónimos.

cocinero, a

s. COCINA, OFICIOS Y PROFESIONES Persona que por oficio cocina después de la recepción felicitaron a la cocinera por su excelente trabajo.

cocinero, -ra

 
m. f. art. y of. Persona que tiene por oficio guisar y aderezar las viandas.

cocinero, -ra

(koθi'neɾo, -ɾa)
sustantivo masculino-femenino
culinario persona que tiene por oficio preparar alimentos un experto cocinero
Sinónimos

cocinero

, cocinera
sustantivo
guisandero, ranchero, chef.
Ranchero se refiere al de los cuarteles, cárceles, etc., donde se come rancho.
Traducciones

cocinero

cook, chef, malecook

cocinero

Koch

cocinero

cuisinier, chef

cocinero

cozinheiro

cocinero

kock

cocinero

повар

cocinero

cuoco, cuoca

cocinero

kuchař

cocinero

kok

cocinero

kokki

cocinero

kuhar

cocinero

料理人

cocinero

요리사

cocinero

kok

cocinero

kokk

cocinero

kucharz

cocinero

พ่อครัว

cocinero

aşçı

cocinero

đầu bếp

cocinero

厨师

cocinero

/a SM/Fcook

cocinero -ra

mf cook
Ejemplos ?
La de Rivas, culta y refinada si las hay, preparaba de acuerdo con las modistas, con las grandes cocineras de la ciudad, con floricultores y tapiceros, todos los refinamientos posibles en Medellín para la celebración de este cumpleaños.
-dice el gallo en forma de monólogo- ¡Siempre los mismos atropellos! ¡Qué bien nos vendría una doctrina Drago para defendernos de esta fuerza brutal e invencible de las cocineras!
Si un sujeto cualquiera emprende una evasión durante el tiempo de la reunión, será al instante castigado con la muerte, sea quien fuere. Las cocineras y sus ayudantes serán respetadas, y cualquiera de los señores que infringa esta ley pagará mil luises de multa.
En la planta baja se encontraban las cocinas, con seis cubículos para los seis seres que se ocupaban de este trabajo, las cuales eran tres famosas cocineras: se las había prefirido a los hombres para una orgía como aquella, con razón, creo yo.
En la esfera tenebrosa que rodeaba su mente no había sino pavos haciendo clau clau; pollos que gritaban pío pío; montes de turrón que llegaban al cielo formando un Guadarrama de almendras; nacimientos llenos de luces y que tenían lo menos cincuenta mil millones de figuras; ramos de dulce; árboles cargados de cuantos juguetes puede idear la más fecunda imaginación tirolesa; el estanque del Retiro lleno de sopa de almendras; besugos que miraban a las cocineras con sus ojos cuajados; naranjas que llovían del cielo, cayendo en más abundancia que las gotas de agua en día de temporal, y otros mil prodigios que no tienen número ni medida.
Esclavas hábiles en tañer, cantar y bailar, la daban conciertos y armaban zambras para divertirla; esclavas cocineras la discurrían golosinas y piperetes y refrescos para los días calurosos; esclavas modistas y bordadoras la sorprendían diariamente con atavíos elegantes y extraños; su ropa blanca parecía hecha de pétalos de azucena; sus joyas y collares eran rayos de soles y lágrimas de la aurora.
Una de estas tres sirvientas debía cuidarse del numeroso rebaño que se había traído, porque, excepto las cuatro viejas destinadas al servicio interior, no había ningún criado más que estas tres cocineras y sus ayudantes.
11 Dijo pues: Este será el derecho del rey que hubiere de reinar sobre vosotros: tomará vuestros hijos, y pondrálos en sus carros, y en su gente de á caballo, para que corran delante de su carro: 12 Y se elegirá capitanes de mil, y capitanes de cincuenta: pondrálos asimismo á que aren sus campos, y sieguen sus mieses, y á que hagan sus armas de guerra, y los pertrechos de sus carros: 13 Tomará también vuestras hijas para que sean perfumadoras, cocineras, y amasadoras.
Quando le llamauan mama le fue honrada en todo el rreyno, (?) SEGVNDA VECITA: En esta calle de la segunda llamadas payacona, biejas de edad de cincuenta años, biejas que se ocupan a texer rropa gruesa de comunidad: Estas dichas yndias entran a seruir a las dichas mugeres prencipales y ciruen de porteras y despenseras y de camareras, cocineras y mayordomas.
Abundan ahí, en varios reinos, las princesas casaderas; pero muchas eran de linaje dudoso, y hasta las de raza más noble parecían, por lo tosco, hijas de cocineras, con sus manazas coloradotas.
Nada más delicado y hábil que las cocineras que habían llevado consigo, las cuales estaban tan bien pagadas y disponían de tantos suministros que todo iba a pedir de boca.
Vio en sueños la cálida estufa aldeana. Sentado en ella, su abuelo les leía a las cocineras la carta de Vanka. El perro Serpiente se paseaba en torno de la estufa y meneaba el rabo...