cochero

(redireccionado de cocheros)
También se encuentra en: Sinónimos.

cochero, a

(Derivado de coche.)
s. Persona que conduce un coche tirado por caballos o mulas. conductor

cochero, a

(Probablemente del lat. coctus, cocido.)
adj. COCINA Que se cuece con facilidad cocina un guiso con garbanzos cocheros.

cochero

 
m. El que tiene por oficio guiar las caballerías que tiran del coche.

cochero, -ra

  (del l. vulg. coctariu < l. coctu, cocido)
adj. Que fácilmente se cuece.

cochero, -ra

(ko't∫eɾo, -ɾa)
sustantivo masculino-femenino
persona que conduce un coche de caballos un cochero de caballos
Sinónimos

cochero

sustantivo masculino
Traducciones

cochero

coachman

cochero

A. ADJ puerta cocheracarriage entrance
B. SMcoachman
hablar (en) cochero (Méx) → to use coarse language
cochero de punto (anticuado) → cabman, cabby
Ejemplos ?
No he dicho restos mortales, porque no tengo noticias de que su excelencia pudiera dejarlos inmortales, y, por consiguiente, sobra el término diferencial; llegó la hora; el momento supremo; la salida del cadáver; los carruajes de los invitados no cabían en la espaciosa calle; a la mitad de ellos les había sido preciso colocarse en las inmediatas, formando grupos animados por el pataleo de los caballos, el jurar de los cocheros, las voces de los amos que los buscaban y el abrir y cerrar de las portezuelas.
Los cocheros, a quienes me dirigí después, no fueron menos complacientes ni más respetuosos; en cuanto a los comerciantes, poco tranquilos por mi aspecto, me respondían, sin escucharme, que no podían darme nada.
-dijo un demonio mulato y zurdo. Redobló los palos y callaron; y forzóme ir adelante el mal olor de los cocheros que andaban por allí.
Entré a una lechería y tomé un café. Todas las mesas estaban ocupadas por vendedores de diarios y cocheros. En el reloj colgado sobre una pueril escena bucólica, sonaron cinco campanadas.
-(Sobándose la panza.) Por supuesto; un bel arte, sicurissimo, un bel arte miei signori. EDUARDO. -Pero volvamos a lo del Palacio; tendríamos cocheros ingleses, mayordomos alemanes, caballos de todas razas. JACOBO .
Aquello representaba ya una buena cantidad; pero aún quedaban los cocheros de punto, que ocupaban con sus carruajes todo el espacio descubierto del parque, y todos nos esperaban también: esperaban al bátiushka Ilyá Fedoséich «por si su señoría se dignaba mandarles algo».
Revolvió la señá Cipriana en un estante, y cuando se volvió presentando la mercancía, un montón de guantes limpios con bencina, unos desaparejados, otros desgarrados, que solían comprarle los cocheros de punto para limpiar los metales de sus coches, vio que el mascarón se había quitado el antifaz, y era de recia contextura, guapo mozo, «un tipazo», como se dice.
Juan Duende, cochero del presidente general Gamarra, y Quintín Quintana, que ejerció idéntico oficio con el presidente general Castilla, amenazaron a los empresarios con resucitar el pleito; pero ambos ciudadanos cocheros eran unos peines sin pizca de respeto por los altos fueros del pescante, y transigieron, previa la promesa de que en cada tarde de lidia se les acudiría con cuatro pesos, cuatro copas y cuatro butifarras.
V Nos quedamos los dos frente a frente en el coche, que partió a toda velocidad hacia Moscú, seguido al galope, entre alaridos y traquetreos, por toda la patulea de cocheros.
Pregunté qué gente eran y dijeron que no eran sino cocheros; y dijo un diablo lleno de cazcarrias, romo y calvo, que quisiera más (a manera de decir) lidiar con lacayos, porque había cochero de aquellos que pedía aún dineros por ser atormentado, y que la tema de todos era que habían de poner pleito a los diablos por el oficio, pues no sabían chasquear los azotes tan bien como ellos.
¡Pues decir que merezco yo eso por barato y bien hablado y aguanoso! Los demás cocheros, en comparación de mis mosquitos eran ranas.
En primer término está la negrura de los coches que esplende y quiebra los últimos reflejos solares; los caballos orgullosos con el brillo de sus arneses, y con sus cuellos estirados e inmóviles de brutos heráldicos; los cocheros taciturnos, en su quietud de indiferentes luciendo sobre las largas libreas los botones metálicos flamantes; y en el fondo de los carruajes, reclinadas como odaliscas, erguidas como reinas, las mujeres rubias de los ojos soñadores, las que tienen cabelleras negras y rostros pálidos, las rosadas adolescentes que ríen con alegría de pájaro primaveral, bellezas lánguidas, hermosuras audaces, castos lirios albos y tentaciones ardientes.