cobija


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cobija

(Del lat. cubilia < cubile, lecho.)
1. s. f. CONSTRUCCIÓN Teja puesta con la parte cóncava hacia abajo, que cubre la unión de dos canales del tejado.
2. Lo que se pone encima de una cosa para cubrirla, taparla o resguardarla. cubierta
3. ZOOLOGÍA Cada una de las plumas pequeñas que cubren el arranque de las plumas mayores o cola del ave.
4. Méx., Venez. Manta de cama.
5. s. f. pl. Amér. Ropa de cama, en especial la de abrigo le preparó el lecho con las mejores cobijas que tenía.

cobija

 
f. Teja que se pone con la parte cóncava hacia abajo abrazando sus lados dos canales del tejado.
Mantilla corta que usan las mujeres en algunas provincias para abrigar la cabeza.
Cubierta (lo que tapa).

Cobija

 
C. del NO de Bolivia, cap. del departamento de Pando, en la frontera con Brasil; 3 649 h.

cobija

(ko'βixa)
sustantivo femenino
1. arquitectura teja puesta con la parte cóncava hacia abajo Una cobija cubre la unión de dos canales del tejado.
2. cosa que se pone encima de otra para cubrirla ponerle una cobija al auto para protegerlo de la intemperie
3. zoología pluma pequeña que cubre el origen de las plumas mayores arrancar las cobijas de un pollo
Sinónimos

cobija

sustantivo femenino
1 (América) ropa de cama, manta.
2 (construcción) cubierta, voladizo.
Traducciones

cobija

Decke

cobija

blanket

cobija

přikrývka

cobija

tæppe

cobija

peite

cobija

deka

cobija

coperta

cobija

毛布

cobija

담요

cobija

deken

cobija

teppe

cobija

koc

cobija

cobertor

cobija

filt

cobija

ผ้าห่ม

cobija

battaniye

cobija

chăn

cobija

毯子

cobija

SF
1. (Arquit) → ridge tile
2. (LAm) (= manta) → blanket; [de vestir] → poncho
las cobijasthe bedclothes
pegársele a algn las cobijasto oversleep
3. (Caribe) (= techo) → roof (of palm leaves)

cobija

f. cover, blanket.

cobija

f (esp. Mex) blanket
Ejemplos ?
Que sean erigidas con adobe o con mármol proveniente de naciones lejanas, ninguna diferencia: sabed que tan bien cobija al ser humano la paja como el oro.
Ellos, ¡Dios mío! y confiados en su buena estrella, se burlan de todo lo creado menos de la fortuna bienhechora que cobija su inocencia.
Así continué mi viaje al norte tocando e inspeccionando los puertos de Cobija y Tocopilla, fondeando en el de Iquique sin otra novedad ayer a las 2 P.M.
Renata la virtud en sí cobija como mujer jamás nunca lo hiciera desde que quema el fuego, el agua moja y gira cuanta estrella el cielo aloja.
-exclamaba-. ¿Cuál de tus almenadas azoteas, cuál de tus blancas bóvedas, cual de tus sombrosos vergeles la cobija? ¿qué hace ahora?
Deseco la fuente y el llanto se anuda audaz en mi mente. El tiempo cobija la loca llanura y en una rendija mi mal se clausura. Golpes de condenas taladran los pasos y sin más cadenas se cruzan los brazos.
Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy, en la que será ante la historia la mayor manifestación por la libertad en la historia de nuestro país. Hace cien años, un gran estadounidense, cuya simbólica sombra nos cobija hoy, firmó la Proclama de la emancipación.
«¡Triste, triste de mí, que a solas lloro »sin que mis ayes lleguen »al corazón que adoro!» Y aquí llegaba de su amarga queja cuando, a través de la cruzada reja y entre la sombra oscura que el olivar cobija en su espesura, cual blanca aparición consoladora, llegar bajo sus rejas vió a deshora recatada de un hombre la figura.
Tenéis, es verdad, necios que os aplauden, mentecatos que os remedan, ilusos que os admiran; pero que no os halague el triunfo; son barro grosero que sólo ha de serviros para hacer más pesados, más sofocantes los escombros de ese falso edificio que hoy os cobija, y se desplomará mañana sobre vosotros al primer soplo de la razón.
salió de la Chiricoa con 40 de a caballo rumbeando hacia menoreño, va Pedro Pérez Delgado en fila india por la oscura sabana meciendo el frío en chinchorros de canta va la guerrilla revolucionaria —va la guerrilla revolucionaria— con el cogollo, la manta, cobija con pelo e’guama 45 y canana...
Un rostro innoble y siniestro, seco, como de ceniza, con dos penetrantes ojos, de fuego que mueve chispas, descubre entre sucias tocas que rojo manto cobija, sobre un traje de anascote, hecho a desgarrones tiras.
Es la estrella que guia al peregrino y lo liberta de caer en el abismo: es el ombú que lo cobija y ampara cuando imponente se desata el asolador pampero.