Ejemplos ?
Después regreso a la Ciudad de Nueva York y se hizo un miembro a largo plazo del Libertarian Book Club (Club del Libro Libertario) de esa ciudad.
Filosofía rusa: Diccionario/Red. General: M.Maslin.- M. TERRA — Club del Libro; Respublica, 1999. — 656 p.F.Belikov, V.P.Kniazeva.
LÓPEZ de Cogolludo, Fray Diego, Historia de Yucatán. LÓPEZ Martínez, Benjamín, Rutas extraviadas; cuento macabro de ensayo mayista, Mérida, Club del libro yucateco,1949.
Escribió artículos para revistas anarquistas así como libros siendo el editor de antologías altamente aclamadas. Estuvo activo en varias causas, y apoyó regularmente a grupos como el Club del Libro Libertario.
Entre su obra novelística la crítica destaca las obras siguientes: La maestra normal (Buenos Aires: Nosotros, 1914), El mal metafísico (Buenos Aires: Nosotros, 1916), La sombra del convento (Buenos Aires: Agencia General de Librería y Publicaciones, 1917) y Nacha Regules (Buenos Aires: Pax, 1919), Historia de un arrabal (Buenos Aires: Agencia General de Librería y Publicaciones, 1922), Hombres en soledad (Buenos Aires: Club del Libro, 1938).
Aquellos años fueron muy fructíferos, ya que se crearon numerosas entidades cívicas y culturales, como la Unión de Periodistas de Cataluña, que publicó el Boletín de la Unión de Periodistas de Cataluña en México (1947), el Club del Libro Catalán, el Pen Club Catalán de México y el Instituto Catalán de Cultura.
En 1976, desde Discodromo y junto a otros intelectuales uruguayos como Amanda Berenguer, María Inés Silva Vila, Carlos Maggi y José Pedro Díaz, impulsó el muy exitoso Club del Libro, que logró la edición de decenas de obras.
Se publicaron varias ediciones colectivas: Club del libro de ciencia ficción: The Three of Swords (1989; libros 1–3) y Swords' Masters (1989; libros 4–6).
En 1991, el Club del Libro del Mes, en cooperación con la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos de América, hizo una encuesta entre miembros del club, preguntándoles qué libro había marcado una diferencia en sus vidas.
Las imprecaciones de lenguaje procaz que usaba en la novela fueron reemplazadas por guiones o rayas, pero se han preservado al menos dos ejemplares en los que Hemingway escribió, sobre los guiones, las palabras censuradas. La primera edición en castellano de Adiós a las armas fue editada en Argentina para los socios del Club del Libro A.L.A.
En reconocimiento de su carácter universal, la obra ha sido incluida en la colección de la Biblioteca Mundial «propuesta por cien escritores originarios de cincuenta y cuatro países diferentes, compilado y organizado en 2002 por el Club del Libro Noruego.
El 4 de abril de 1979 el Club del Libro Español le dedica otro homenaje en el que acuden numerosos amigos de Petere, y en 1984 sería la Biblioteca Nacional de España la encargada de realizar unas jornadas en Madrid sobre Herrera Petere, organizadas por Rafael Alberti, Rafael Sánchez Ventura y Juan Manuel Díaz Caneja.