Ejemplos ?
Sus enemigos no osan clavar la vista soberbia en él, como consternados ya de su venganza horrenda; sus partidarios parecen decirle con mudas lenguas que aún morirán por salvarle y encenderán civil guerra.
Redúcese a procurar que no se encuentren nunca ni vuestros ojos ni vuestras sonrisas, o por mejor decir, a clavar la vista en sus ojos cuando ella la clave en vuestra boca, y a clavar la vista en su boca cuando ella mire vuestros ojos.