clavada

Traducciones

clavada

pelata

clavada

SF
1. (= salto) → dive
2. pegar una clavada a algnto rip sb off, overcharge sb
Ejemplos ?
— ¿Se ha apagado — dijéronle otros— Como cosa de un encantamiento? — No, hijos míos, la estrella relumbra, Que en el alma clavada la llevo.
A ti te recibo como a un amigo. Y dejando un momento la aguja clavada en el bordado, me alargó su mano que besé con profundo respeto.
Este recuerdo era el que más amargura le proporcionaba,; ella sabía que su hombre no vivía más que mirándose en sus ojos, que un capricho suyo por satisfacer era una espina clavada en su pecho, y sabiendo que vivía rabiando por no poder tenerla como a una reina en su trono, y soñando con echarse al tabaco para que se acabaran ya de una vez estrecheces y amarguras, había ella cometido la imprudencia de confiarle sus tan vehementes deseos de darle un boca abajo a la mujer del Chirimollo.
Pero Poseidón, el de cerúlea cabellera, no permitió que quitara la vida a Antíloco e hizo vano el golpe rompiendo la lanza en dos partes, una de las cuales quedó clavada en el escudo, como estaca consumida por el fuego, y la otra cayó al suelo.
Era él. Antonia, inmóvil, clavada al suelo, no le veía ya, aunque la siniestra imagen se reflejaba en sus dilatadas pupilas. Su cuerpo yerto sufría una parálisis momentánea; sus manos frías soltaron al niño, que, aterrado, se le cogió a las faldas.
Pero a igual hora de la noche, sin haber cenado, cautivo en una iglesia solitaria, en compañía de un Nazareno al que alumbran cirios, es verosímil que el mismo hombre hiciese lo que Diego; levantarse con ademán brusco, pasar ante el Nazareno, clavada la vista en tierra, por librarse del imán de sus ojos, y refugiarse en el interior del confesonario, cuyas paredes, de madera, caladas en un pequeño espacio por menudilla rejilla, se interpusieron entre él y las imágenes, procurándole una especie de alcoba, dura y estrecha, sí, pero al cabo retirada.
Yo argüía, y para mí era argumento definitivo, que los colores más vivos, más brillantes, la mayor cantidad de luz atesorada en un cuerpo, no se encontraba ni en el cáliz de la flor, ni en el ala de la mariposa, ni en la pluma del pájaro, sino que era preciso buscarla allá en las entrañas del globo serpenteando por sus rocas, clavada en ellas, hasta que la inteligencia humana la extraía, tallando la piedra preciosa o refinando el petróleo para descubrir los matices espléndidos de la anilina.
Con la derecha, a más de persignarse muy bien y de esgrimir el arreador y el chuzo consabidos, escribía claro y pronto, si no muy correctamente; y para lo último le servía de pupitre una caja pequeña que tenía siempre entre el marco de la carreta, caja que parecía estar clavada allí, y en la cual guardaba el recado de escribir; lápices de pizarra, algún pliego de papel, que no dineros, como pretendían los discípulos.
Para realizar estos asesinatos, parciales o totales, se servía de una agujilla de oro. Clavada en la cabeza, mataba los pensamientos; clavada en el corazón, los cariños; en la nuca, las carnales ansias; en piernas y brazos, la voluntad; en el centro del cuerpo, la vida entera del individuo, representado por el monigote.
Ora por el mar de Atlante que rizaban frescas brisas, como buscando una senda giraba ansiosa la vista, ora allá en el horizonte de Occidente la ponía, cual si algún objeto viera, inmóvil, clavada, fija.
La viuda siguió la mirada de su hijo y una nube de tristeza oscureció su frente. Luisito tenía la vista clavada en la muñeca de Enriqueta.
Tan empinado es el talle del sitio sobre que estriba, que se hace muy cuesta arriba el andar por cualquier calle; no hay hombre que no se halle la vista en tierra clavada, porque es cosa averiguada que el que anda sin atención, cae, sino en la tentación, en una cosa privada.