ciudadela


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ciudadela

(Del ital. cittadella.)
s. f. ARQUITECTURA Recinto fortificado en el interior de una ciudad. fortaleza, fortificación

ciudadela

 
f. mil. Fortaleza para defender una plaza de armas.
Sinónimos

ciudadela

sustantivo femenino
Traducciones

ciudadela

citadel, tenement

ciudadela

Zitadelle

ciudadela

cittadella

ciudadela

citadelle

ciudadela

citadel

ciudadela

cidadela

ciudadela

Cytadela

ciudadela

Цитадела

ciudadela

城堡

ciudadela

城堡

ciudadela

Citadela

ciudadela

Citadel

ciudadela

המצודה

ciudadela

Citadel

ciudadela

SF
1. (Mil) → citadel, fortress
2. (LAm) (= casa pobre) → tenement block
Ejemplos ?
El Ejecutivo, gloriosa personificación de los principios conquistados desde la revolución de Ayutla hasta la rendición de México en 1867, que debiera ser atendido y respetado por el gobierno para conservarle la gratitud de los pueblos, ha sido abajado y envilecido, obligándolo á servir de instrumento de odiosas violencias contra la libertad del sufragio popular, y haciendole olvidar las leyes y los usos de la civilización cristriana en México, Atexcatl, Tampico, Barranca del Diablo, la Ciudadela y tantas otras matanzas que nos hacen retroceder á la barbarie.
cido por la adversidad, inspiraba respeto, pero cuando sonreía, súbitamente su alargado semblante se llenaba de tanta luz e ingenuidad que hasta a los granujas más recios les temblaban las manos. Había bailado en Taza, la ciudadela de los bandidos; conocía todos los bebederos de té, desde Uxda 2L Rabbat, en Tremecén.
- 4 de Octubre Fiesta de celebración de aniversario de cantonización. - 18 de Noviembre fiesta en la ciudadela Miraflores. SIMBOLOS DEL CANTON LAS LAJAS Los símbolos del cantón fueron adoptados como oficiales el 21 de enero de 1998.
En otros, la yanquimanía es inocente fruto de uno u otro saltito de placer, como quien juzga de las entrañas de una casa, y de las almas que en ella ruegan o fallecen, por la sonrisa y lujo del salón de recibir, o por la champaña y el clavel de la mesa del convite:–padézcase; carézcase; trabájese; ámese, y, en vano; estúdiese, con el valor y libertad de sí; vélese, con los pobres; llórese, con los miserables; ódiese, la brutalidad de la riqueza; vívase, en el palacio y en la ciudadela, en el salón de la escuela y en los zaguanes, en el palco del teatro, de jaspes y oro, y en los bastidores, fríos y desnudos: y así se podrá opinar, con asomos de razón, sobre la república autoritaria y codiciosa, y la sensualidad creciente, de los Estados Unidos.
Hierba de Cobardía Cuando la caída del castillo de Arima, el día 28 en la vecindad de la ciudadela, Mitsuse Genbei se sentó sobre un dique, en medio de los campos.
Inmerecida es tu buena fama, cuando solamente sabes huir. Piensa cómo en adelanté defenderás la ciudad y la ciudadela, solo y sin más auxilio que los hombres nacidos en Ilión.
Las bestias de carga, después de bajadas las árganas, se llevaban primeramente al hueco que había detrás del Cabildo, pero después que se cercó la pared, allá por el año 8, se conducían al corral formado de palizada en el extremo de la plazoleta de la Ciudadela.
El sistema económico que era la ciudadela y controlaba cada parte de la estructura social seguía en posesión de gobernantes privados e irresponsables, y en tanto así estuviese poseído, la posesión de los puestos exteriores no era de ninguna utilidad para el pueblo, y eran únicamente retenidos por la tolerancia de la guarnición de la ciudadela.
Después de haber por un instante acariciado, manoseado y entreabierto aquellas nalgas ásperas, me apoderé de las varas y, sin limpiarlas, empecé a arrearle con ellas diez azotes con todas mis fuerzas; pero, no sólo no hizo ningún movimiento, sino que parecía que mis golpes ni siquiera rozaban aquella inexpugnable ciudadela.
Pero esto no fue todo: habiendo el duque examinado el local decidió que, puesto que los víveres estaban ya en el interior del castillo y que ya no había ninguna necesidad de salir, era necesario prevenir los ataques exteriores poco temidos y las evasiones interiores, que lo eran más, era necesario, digo, tapiar todas las puertas por las que se penetraba en el interior y encerrarse completamente en el lugar como en una ciudadela sitiada, sin dejar la más pequeña salida para el enemigo o para el desertor.
En mi concepto juzgo que no estamos por ahora en el caso de imponer la pena de muerte á ninguno de los prisioneros carlistas que se hagan, porque de aplicarse á uno seria necesario se impusiese á los demás que en gran número tenemos en el depósito de esta Ciudadela, y que respecto de los prisioneros convendria por ahora que en lugar de ser deportados a Ultramar, se dirigiesen á otro punto, como por ejemplo el de las Islas Baleares, empleándolos en las obras de fortificación, hasta que terminada la guerra S.M.
Ya que los dioses nos concedieron vencer a ese guerrero que causó mucho más daño que todos los otros juntos, ea, sin dejar las armas cerquemos la ciudad para conocer cuál es el propósito de los troyanos: si abandonarán la ciudadela por haber sucumbido Héctor, o se atreverán a quedarse todavía a pesar de que éste ya no existe.