Ejemplos ?
No podía pasar por el asilo de pobres de su ciudad natal sin una mirada de arrepentimiento, como si se imaginase que había de ser su futuro refugio.
Responsabilidad en la tarea educativa, consagración y fuerza espiritual en la siembra diaria del saber, son las características de su Magisterio, llevado con inquietudes pedagógicas y renovación de sistemas en las jornadas educativas que le ha tocado desempeñar en las prestigiosas Escuelas de su ciudad natal, como son las Fiscales: "Gonzalo Abad Grijalva" y "Federico González Suárez", en las que ha laborado por el tiempo de trece años, con una actividad plausible y de nuevas bases para levantar el espíritu de la niñez con nobles sentimientos y conciencias sensibles al deber de cooperar por el bienestar del rincón patrio.
92) que, siendo niño, fue repetidas veces desde Meaux, su ciudad natal, a la próxima de Trilport, en la que su padre dirigía la construcción de un puente.
Don Probo Gutiérrez López, empleado subalterno, sólo lamentaba carecer de bienes de fortuna, porque desde niño había fantaseado que sus despojos esperasen el Juicio final encerrados en un mausoleo suntuoso, erigido en el cementerio de su ciudad natal, Repoblada.
Era al fin del verano, cuando me encontraba descansando de la fatiga mental producida por algunos intensos estudios, dedicado a la pesca en uno de aquellos ríos que habían sido el lugar predilecto de mi juventud, en compañía de varios notables burgers de mi ciudad natal, entre los cuales había más de un ilustre miembro de esa corporación, cuyo nombre, si yo me atreviera a citarlo, honraría estas pobres páginas.
Permaneció aún durante tres felices días junto a sus bienamados hasta que regresó a G., donde debía permanecer un año más antes de volver para siempre a su ciudad natal.
Paolo se ingeniaba de todos modos para hacer a aquella juventud más llevadera su clausura en castillo tan lóbrego; y su exquisita cortesía, tanto como su grave ternura, derretían hasta las heces el corazón de aquella mujer, en quien los refinamientos todavía bizantinos de su ciudad natal habían profundizado sensibilidades.
Esta genuina caracterización suya, ya significa la mejor presea que la lleva colocada en su pecho, junto al homenaje de reconocimiento y gratitud que le ha manifestado tácitamente el pueblo pasajeño; estímulos, con los cuales, han recompensado sus servicios, con una verdadera fiesta de alegría para su espíritu cordial, que, únicamente pulsa el apasionado progreso para Pasaje: su Ciudad Natal.
Consta del legajo llamada de Desapropios existente en el archivo conventual de Lima que el padre Urías nació en Arequipa y que en 1801 vistió en su ciudad natal el hábito agustino.
Carlos y Margarita continuaron cogidos de la mano, y, según avanzaban, surgía la primavera con flores y follaje; las campanas de las iglesias repicaban, y los niños reconocieron las altas torres y la gran ciudad natal.
que el bien trocose en amargura, y deshojada, por los aires sube la dulce flor de la esperanza mía. Quince años habían pasado cuando regresé al Valle, de tránsito para mi ciudad natal.
Había bebido en todas las fuentes de la sabiduría, sin lograr ser otra cosa que un hombre mediano; me había mezclado inútilmente en muchas intrigas políticas, llevado por el vaivén de las pasiones de partido; había seguido muchas carreras sin perfeccionarme en ninguna; y persuadido al fin de mi impotencia para brillar en la esfera que había ambicionado ocupar, quería esconder mis desengaños en el seno de la ciudad natal.