cito-

cito-

pref./ suf. Componente de palabra procedente del gr. kytos, que significa célula citogenética; citoplasma; leucocito.
NOTA: También se escribe: cit-

cito-

('θito-)
prefijo
elemento prefijal que participa de la formación de palabras con el significado de 'célula' citoplasma, citología
Ejemplos ?
Tan luego como en 1821 se proclamó la Independencia del Perú, don Ramón, que investía ya la clase de teniente, se se- paró de los realistas, incorporándose como capitán en el ejér- cito patriota.
Ca- brera con 12,000 hombres se contrajo á impedir que el ejér- cito de O'Donell se uniera con el de Espartero, quien con 30,000 soldados y mucha artillería sitiaba la fortaleza de Mo- rella, defendida pK)r 2,800 carlistas con quince cañones.
como mi apoderado general, y en virtud de instrucciones que le he dejado, tiene que buscar y anda buscando varios documentos que le cito en mis instrucciones para proceder en el asunto, sin decirles el modo como va a proceder.
¿Te burlas de mí? Pues bien, quienquiera que seas, te cito ante los comisarios del merca­do, para que me indemnices daños y perjuicios.
Coquelín estudiaba el papel que le había confiado Rostand; Mendès escribía una comedia; Nogales, ciego a consecuencia de la enfermedad que le aquejaba, dictaba artículos a su hija. No cito sino desgracias recientes.
Más, si acaso la voz del que muere no bastara a borrar del delito la sospecha tenaz, yo te cito para el juicio tremendo final: allí, en faz del humano linaje convocado ante el trono divino, oirás de mi propio asesino que tu esposa te ha sido leal.
Cuando el gobierno, por ejemplo, designa una Comisión para que estudie con una Comisión argentina las posibilidades de aprovechamiento del Salto Grande del Uruguay a los efectos de la producción de energía eléctrica, pudo no haber – y de hecho en el episodio que cito, no había – un proyecto de Convenio entre las dos naciones.
Convenimos en que el obrero tiene derecho al trabajo; pero no aceptamos que, para hacer práctico este derecho, le sea, no diremos lí- cito, sino excusable, recurrir á la violencia y al desquicia- miento social.
Pocos días después, en la mañana del primer domingo de Abril, los dos advenedizos penetraron en casa de la de Bar- barán, aa cortaron las trenzas y Oaj hicieron un feroz chirlo en la nariz, dejándosela como nariz de camello según hizo escri- bir la víctima en la querella que interpuso ante la autoridad. Los dos malsines, después de realizado el delito, se hicieron humo, emprendiendo la fuga hasta reincorporarse en el ejér- cito.
Ya tocaba en el ocaso del sol el fúlgido disco, y sobre el campo cayendo leves gotas de rocío, daban vida a los maizales y al retoño ya marchito, cuando en la loma de un cerro a cierto lugar vecino, cuyo nombre no hace al caso, y por eso no le cito, un jinete apareció (11) sobre indefinible bicho, pues desde el lomo a los pechos y desde el rabo al hocico, llevaba más alamares que sustos pasa un marido.
-¿Y el peligro que corro yo de que no me pagues? ¿No ves tú que si te cito a juicio no me va a querer servir el Juzgao? -Güeno, dejemos eso y vamos a lo que más interesa, o sea, a lo de mi compadre, al que me parece que le voy a poner un parte pa que se venga enseguía.
En cuanto a su familia, todos eran indignos de ella, y lo que pensaran le era completamente indiferente; se podían ir al (cito su propia expresión...) al diablo.