ciprés

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ciprés

(Del bajo lat. cypressus < lat. cupressus.)
1. s. m. BOTÁNICA Planta arbórea de tronco recto, ramas erguidas y copa fusiforme y alargada, con hojas pequeñas, perennes y de color verde oscuro. cipariso
2. Madera de este árbol.
3. ciprés meridional o rojo BOTÁNICA Planta arbórea de gran envergadura, cuyas raíces emiten unas excrecencias aéreas que le permiten prosperar en terrenos inundados.
NOTA: Nombre científico: (Taxodium distichum.)
NOTA: También se escribe: aciprés

ciprés

 
m. bot. Cupresácea que se caracteriza por hojas reducidas a escamas y por sus conos esféricos de unos 3 cm de diámetro.

ciprés

(θi'pɾes)
sustantivo masculino
botánica árbol de tallo recto y copa espesa, cónica y muy alargada En los cementerios suelen plantar cipreses.
Sinónimos

ciprés

sustantivo masculino
cipariso.
Cipariso se usa en el ámbito literario.
Traducciones

ciprés

cypress, cypres

ciprés

cyprès

ciprés

ברוש

ciprés

Cypress

ciprés

SMcypress (tree)
Ejemplos ?
II ¿Qué rüido sordo nace? Los cipreses colosales cabecean en el valle; y en menuda nieve caen deshojados azahares. ¿Es el soplo de los Andes, atizando los volcanes?
De los negruzcos aleros goteaba la lluvia, y en las angostas ventanas que se abrían debajo asomaba, de raro en raro, alguna vieja: Tocada con su mantilla, miraba a la calle por ver si el tiempo clareaba y salir a misa. Cruzamos ante un caserón flanqueado por las altas tapias que dejaban asomar apenas los cipreses del huerto.
Don Mateo buscaba la palabra rebelde, el público callaba, con un silencio que valía por una tormenta de silbidos; sólo se oía el chisporroteo de los cirios y el ruido del aire entre las ramas de los cipreses.
El arbolado nuevo, cipreses y sicómoros, no ha adquirido todavía el frondoso porte que tanto hermosea algunos camposantos modestos.
Los búhos posados en los cipreses, inquietos por el reflejo de la linterna, venían a golpear sus cristales con sus alas polvorientas, gimiendo lastimosamente; los zorros chillaban a lo lejos y mil ruidos siniestros brotaban del silencio.
Para penetrar eligiera un ángulo de tapia algo desmoronado, donde compacto grupo de cipreses proyectaba sobre el suelo su larga sombra piramidal; dos olivos contribuían a espesarla.
Valle escondido en la montaña umbrosa; llano cubierto con la mies dorada; pradera deleitosa; tarde apacible y soledad callada; frondosos olivares; palmas que el viento halagador cimbrea; campanario lejano de la aldea; vela perdida en los azules mares; faldas del monte oscuras; cimas, al rayo de la tarde rojas; chozas de las llanuras, cuyos umbrales el parral sombrea; lluvia que baña las nacientes hojas; brisa que las orea; cipreses de la ermita...
Emparedada en su celda, cuando se despierta, cree al pronto haber soñado un horrible sueño, pero no puede dudar; reconoce las tres ventanas, desde las cuales ve la iglesia, el jardín, el cementerio con sus túmulos de césped y sus cipreses oscuros.
DONCELLA Muéstrame el bosque y los establos pingües. DAFNIS Ven do floridos los cipreses se alzan. DONCELLA Paced, cabrillas, miraré sus campos.
Deteniéndose, observaba los garajes lujosos como patenas, y los verdes penachos de los cipreses en los jardines, defendidos por murallas de cornisas dentadas, o verjas gruesas capaces de detener el ímpetu de un león.
DONCELLA Oigo rumor... Se acercarán al bosque. DAFNIS Son los cipreses, que tus bodas cantan. DONCELLA ¿Cómo mi velo desgarraste, aleve?
¡Oh jardín de cipreses y rosales, donde Calisto ensimismado piensa que tornan con las nubes inmortales las mismas olas de la mar inmensa!