Ejemplos ?
En efecto, los grupos conservadores confiaban en que las elecciones primarias no serían decisivas y cifraban su estrategia en una segunda instancia ante el Colegio Electoral.
Una muestra de esto son las transferencias bancarias enviadas, que cifraban cantidades muy importantes que sirvieron para la construcción de diferentes edificios, así como para la promoción de educación de la gente joven que quedaba en el concejo.
Eran pueblos todavía groseros y rústicos, regidos por distintos régulos o caudillos, sin unidad entre sí y casi sin comunicaciones. Cifraban su gloria en perecer en los combates y consideraban como afrentoso morir de enfermedad.
Tras su regreso a España, a sus sesenta años el cargo de virrey había supuesto el culmen de su carrera política, por lo que sus aspiraciones se cifraban, sobre todo, en disfrutar de su fortuna y acordar casamientos ventajosos para sus dos hijas.
Durante la sacudida revolucionaria de los años 48 y 49, los monarcas europeos, y no sólo los monarcas, sino también los burgueses, aterrados ante el empuje del proletariado, que empezaba a, cobrar por aquel entonces conciencia de su fuerza, cifraban en la intervención rusa todas sus esperanzas.
El yerno de Pedro de Candía, que militaba en las filas de Vaca de Castro, le escribió pidiéndole que falsease la artillería, arma en que los almagristas cifraban toda su sui erioridad sobre el enemigo.
Se encuentra en la orilla izquierda del río Congo, antes de que el río llegue a las cataratas Livingstone, y situada enfrente de Brazzaville, la capital de la República del Congo, de la que sólo la separa el río. Estimaciones para 2009 cifraban en 9.518.988 el número de habitantes de la ciudad.
Como en aquellos casos en que regímenes totalitarios pretendieron alterar la memoria del pasado fabricando una historia ficticia, dice Hilb, –como el conocido caso de las fotografías en que se eliminó la presencia ahora indeseable de algún personaje- ese reducido grupo de personas urdió la construcción del escenario ficticio más propicio a sus proyectos en el que cifraban sus esperanzas de triunfo.
Pablo el Diácono los cifra en 100 000, de los que 26 000 serían guerreros mientras que los testigos de la época los cifraban en medio millón.
No pocos de ellos acabaron en prisión y se relacionaron con los presos anarquistas. A primeros de los 80 se cifraban en alrededor de un centenar los presos libertarios, presos por diversas causas.
Sin embargo, estas ideas pueden verse en contradicción con el cristianismo, que como es bien sabido condenaba cualquier manifestación pagana, por lo que los alquimistas cifraban sus textos escribiendo en un lenguaje ininteligible para quien no fuera alquimista.
A pesar de que los mensajes se cifraban mediante la máquina enigma, aún era posible obtener algo de información mediante técnicas como el pulso del telegrafista, o el aumento, disminución o procedencia de mensajes.