cierzo


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cierzo

(Del lat. cercius < circius, viento del noroeste.)
s. m. METEOROLOGÍA Viento fuerte y frío que sopla del norte. cercera, zarzagán
Sinónimos

cierzo

sustantivo masculino
norte, septentrión, aquilón, bóreas, zarragán, zarraganillo.
Zarragán es el cierzo flojo pero muy frío.
Traducciones

cierzo

bise

cierzo

cierzo

cierzo

SMnorth wind
Ejemplos ?
66) La capilla de Saint Laurent, que se halla situada al norte de la villa de, se encuentra muy elevada y, por ello, muy expuesta al cierzo.
La primavera de la tierra, el frío cierzo de otoño la arrebata y trunca: la primavera de tu amor, bien mío, no se marchita nunca.
Ni hay en reja ni en esquina Galan que yerto se esponga Las monótonas goteras (12) A contar una tras otra. Que es asaz cruda la noche Y el cierzo sutil que sopla Deja las manos sin brios Para asir de la tizona.
Llama lastimera, como agonizante; imploración para que los creyentes asistan al rosario por las almas de quienes aún tienen cuerpo o por aquellas que lo han perdido en los rincones insospechados de algún cementerio. El cierzo reedifica su gélido imperio.
El espeso follage Y la fresca estension de su ramage Entoldando la yerba en el estío, Y en el invierno crudo Guardando el valle contra el cierzo frio Penetrante y agudo, A la paz y al reposo convidaban; (174) Y asi á su rica amenidad venian Y en su centro anidaban Mil avecillas que hasta alli llegaban Y contentas en él se guarecian.
La noche es mansa y tranquila Y aunque la atmósfera enturbian Algunas nubes errantes Raras estrellas la alumbran. Sopla revoltoso el cierzo Y aunque tormentoso nunca Segun por donde se arrastra Silva, gime, brama, ó zumba.
Es decir, que los cien mil hombres alojados (?) en Argelés no tuvieron en un principio abrigo de ninguna especie, ni fuego para contrarrestar el frío invernal, ni un techo que les resguardara del cierzo, ni una pared que les defendiera de los aires marinos.
La noche se entraba, el sol se había puesto: perdido en las sombras yo pensé un momento: "¡Dios mío, qué solos se quedan los muertos!" En las largas noches del helado invierno, cuando las maderas crujir hace el viento y azota los vidrios el fuerte aguacero, de la pobre niña a veces me acuerdo. Allí cae la lluvia con un son eterno; allí la combate el soplo del cierzo.
Detente, cierzo muerto; ven, austro, que recuerdas los amores, aspira por mi huerto, y corran sus olores, y pacerá el Amado entre las flores.
–Oriones en ascenso– II Pléyades de estrellas laceradas por milenios de ignominias y de afrentas, despojadas de la cósmicas sendas de las hadas parturientas de la fuerza taladraron mis cabinas aturdidas de vacío en pos de cierzo y rasgaron la silueta de soberbia, harta de silencios, que me navegaba.
ra cuando el invierno amortaja en liso sudario las estepas infinitas y el aire está como acolchado por la lenta caída de los copos que lo ensordecen y lo mullen, preservándolo del desgarrón del cierzo.
Sí, pues murió con ella deshecha flor, desvanecida estrella, día abortado, mal lograda fuente, y torre antes caduca que eminente, fingiéndose la muerte en un desmayo el cierzo, niebla, nube, mar y rayo.