ciega

ciega

s. f. JUEGOS Juego de cartas, variante del julepe, en que se vuelven las cartas sin mirarlas.
Traducciones

ciega

blind

ciega

cieca
Ejemplos ?
Ana: Que él no me la da, es verdad; que no la tengo, es mentira. Celia: ¿De qué manera? Ana: ………………¿Qué se admira? Es ciega la Voluntad. ........ ........
¿Vienes, Caracol, de otras tierras? Vengo de mi casa y quiero Volverme muy pronto a ella. Es un bicho muy cobarde Exclama la rana ciega. ¿No cantas nunca?
De igual modo, si en sus mutuas y largas andanzas por el monte o el río, Subercasaux debía alejarse minutos u horas, ellos improvisaban enseguida un juego, y lo aguardaban indefectiblemente en el mismo lugar, pagando así, con ciega y alegre obediencia, la confianza que en ellos depositaba su padre.
no son suficientes un carácter templado y una ciega confianza en la educación de un hijo para ahuyentar el espectro de la fatalidad que un padre de vista enferma ve alzarse desde la línea del monte.
-¿Y usté me ha visto a mí alguna vez jaciéndole mohines a ninguna chavalilla como la Tumbaga, a la que no jace naíta de tiempo le velamos jugando al zorro que te vi ti a la gallinita ciega?
Es padre, y no necesito disculpar ese entusiasmo... No ve lo que otro cualquiera porque le ciega el amor; pero usted, ¿cómo tolera que vaya el pobre señor vestido de esa manera?
No levantes la mirada al rayo cuando desgarre la nube; ni siquiera los hombres pueden hacerlo, pues a través del rayo se ve el cielo de Dios, y esta visión ciega al propio hombre.
5.° El ejército, al manifestar sus fervientes votos por el pronto remedio de los males que afligen á la República, lejos de pretender erigirse en legislador, protesta la más ciega obediencia á los supremos poderes, y reconoce á todas las autoridades legítimamente constituídas en el orden civil, eclesiástico y militar, en lo que no se opongan á la constitución federal.
No puede. Las ranas se le acercan. ¿Es una mariposa?, Dice la casi ciega. Tiene dos cuernecitos La otra rana contesta. Es el caracol.
195 las que a mí, ah triste, de mis extremas medulas a proferir se me obliga, desvalida, ardiente, de amente furor ciega, las cuales, puesto que verdaderas nacen de mi pecho más hondo, vosotras no queráis sufrir que el luto se desvanezca nuestro, sino que con la misma mente que sola Teseo a mí me abandonó, 200 con tal mente, diosas, se manche de muerte a sí y a los suyos.” Después que de su afligido pecho vertió estas voces, suplicio por unas salvajes acciones demandando ansiosa, asintió con su invicto numen de los celestes el regidor, con cuyo movimiento la tierra, y hórridas retemblaron 205 las superficies, y sus rielantes estrellas sacudió el cosmos.
Él, entonces, de ciega calina su mente, Teseo, sembrando, de su olvidado pecho despidió todos los mandados que previamente con constante pensamiento retenía, y las dulces señas no alzando para su afligido padre, 210 salvo, al Erecteo puerto se mostró, que le viera.
Respondíte entonces que más justo era dolerte de la República, que de una parte la rendía Publio Clodio y de otra Vatinio y otros muchos ciudadanos, que corrompidos con la ciega codicia, no conocían que mientras ellos vendían la República, se vendían a sí mismos.