cidiano

cidiano, -na

 
adj. Relativo al Cid.
Traducciones

cidiano

ADJrelating to the Cid
estudios cidianosCid studies
Ejemplos ?
El más tardío de los poemas épicos hispánicos parece haber sido la última refundición de materiales diversos, tanto cronísticos como épicos de tradición oral, quizá incluso de un protorromancero cidiano.
Ya desde el Cantar de mio Cid (solo cien años desde su muerte) esta tradición ha propagado los nombres de sus espadas, de su caballo Babieca y de su lugar de nacimiento, Vivar, si no es que su origen es el propio Cantar de mio Cid, pues es la primera vez que aparecen las espadas, el caballo y el lugar de nacimiento. A partir del siglo XV se va perpetuando la versión popular del héroe asentada sobre todo en el ciclo cidiano del romancero.
Atienza forma parte esencial del célebre Camino del Cid que une los puntos del recorrido del legendario héroe castellano en su destierro, existiendo en sus inmediaciones un Hito Cidiano.
De ese modo, se crea el recurso de que el propio héroe después de muerto hablaría desde su tumba al visitante de los lugares de culto cidiano del monasterio cardeñense, puesto que el contexto de la elaboración del poema epitáfico es el auge del culto al Cid que promovió el cenobio en el siglo XIV, devoción que declinó en el siglo siguiente.
Más tarde hubo una común opinión que identificaba la espada de Jaime I de Aragón el Conquistador, llamada Tisó, con la que se atribuye en el cantar de gesta al héroe castellano, pero se trata de otra creencia legendaria, pues en el Llibre dels fets (autobiografía del rey aragonés), donde se comentan con detalle aspectos de la Tisó, no se habla del origen cidiano de ninguna manera, por lo que lo más probable es que se trate de una coincidencia en el nombre de la espada.
l Ciclo cidiano es un conjunto de ocho esculturas realizadas por Joaquín Lucarini y colocadas en el puente de San Pablo, en la ciudad de Burgos.
Para el diseño de la ruta se utilizó un orden prelativo de criterios: el literario, el histórico-cidiano y el histórico-patrimonial.
Para construir esta iglesia de tres naves se destruyó la románica, aunque afortunadamente se salvó la torre, legítimo recuerdo cidiano.
La negativa de una de estas localidades - Alcocer - a pagar, provocó la conquista de su castillo y la posterior batalla de Alcocer. Este itinerario cidiano pone de manifiesto la importancia del agua en la Edad Media.
Este entramado de caminos —algunos de los cuales perviven en la actualidad— comenzaron a recorrerse ya como itinerario cidiano a finales del siglo XIX, cuando Archer Huntington, fundador de la Hispanic Society of America, y poco después Ramón Menéndez Pidal y su mujer María Goyri iniciaron la búsqueda de las huellas del Cid por tierras castellanas y aragonesas.
Formarían el ejército cidiano entre 2.000 y 4.000 caballeros aproximadamente y otro número similar de peones que contaría, además, con arqueros y ballesteros.
Además, el general Muhammad había conseguido llevar una flota compuesta por naves almorávides y andalusíes al mismo punto, desde donde arqueros y ballesteros islámicos combatían entre dos fuegos a las tropas cidiano-aragonesas.