chuparse

chuparse

(ʧu'paɾse)
verbo pronominal
verse obligado a soportar algo desagradable chuparse toda una conferencia
expresión que se usa para celebrar una ocurrencia propia ¡Que buena idea!¡chúpate esa!
Ejemplos ?
El señor cura no era rencoroso; pero al ver enfrente al alcalde y tocar con sus pies los de aquel bribón de siete suelas, se le renovó la memoria del atroz sonrojo que por su culpa había sufrido aquella mañana, y la sangre volvió a repudrírsele en el cuerpo. La comida era tan rica, que Macario tenía frecuentes tentaciones de chuparse los dedos.
Por los años de 1807 existió, en la calle ancha de Cochar- cas (hoy Buenos Aires), la más afamada picantería de Lima, como que en ella se despachaba la mejor chicha del Norte y se condimentaban un seviche de camarones y unas papas ama- rillas con ají, que eran cosa de chuparse los dedos.
Tenía hormiguillo por todas las muchachas de la feligresía de San Lázaro, y así se desmorecían y ocupaban ellas de él como del gallo de la Pasión que, con arroz graneado, ají, mirasol y culantrillo, debió ser guiso de chuparse los dedos.
Yo me la llevaba para cocinera, porque las veces que he comido en casa de usted, me han probado que Manonga hace un arroz con pato delicioso y de chuparse los dedos.
La comadreja es la más osada, capaz, como lo es, de venir de noche, a chuparse la leche de un cántaro, o a robar pollos o huevos, o cualquier otra cosa, en una pieza habitada.
El rey les envió un pax-christi de esos de chuparse los dedos de gusto; y como quien dice: «ahítate, glotón, con esas guindas», los privaba perpetuamente de ejercer cargos de justicia y los multaba en mil duros, amén de otras pequeñas gurruminas envueltas en frasecitas de acíbar y rejalgar.
Cesó de rascarse la barbilla y se puso a chuparse las mejillas de tal modo, que debían tocarse en el interior, mientras continuaba mirándome con la misma mirada oblicua y falsa.
Y en Semana Santa, ¡qué de procesiones! Ya acabaría Cibrao por chuparse los dedos. Lo primero, adecentarle, para que pudiese andar entre las gentes y sus compañeros no le hiciesen burla.
Los representantes aprueban entonces el plan de conquista de la Tierra. Lowery está lleno de dolor, aún intentando chuparse el veneno Varga de su mano.
La película se centra en el adolescente Justin Cobb (Lou Pucci) y cómo lucha con su problema de chuparse el pulgar, así como sus experiencias con hipnosis, sexo y drogas.
Trata de iniciar una relación sentimental con ella, pero ella le rechaza por no poder ser totalmente sincero acerca de su problema con el hábito de chuparse el dedo.
Archivo:H_Hoffmann_Struwwel_07.jpg Archivo:H_Hoffmann_Struwwel_08.jpg En Die Geschichte vom Daumenlutscher (La Historia del Pequeño Chupa-dedo), una madre advierte a su hijo sobre no chuparse el dedo.